Cerámica Santa Julia incumplió el compromiso de aclarar sus adeudos con el municipio de Huejotzingo y abrió un boquete para que sus trabajadores sigan laborando a pesar de la clausura.
El presidente municipal, Roberto Solís Valles, exigió a los directivos de la empresa paguen cinco años de retraso en el pago del impuesto predial y las descargas de aguas residuales.
Expresó que los directivos manifestaron haber cumplido con estas obligaciones, sin embargo, hasta el momento no han presentado ningún documento que confirme que están al corriente.
Destacó que la fábrica tiene otros pendientes con la administración municipal como es la actualización de su permiso de uso de suelo y el plan de Protección Civil, entre otros.
Apuntó que tras la muerte de un trabajador, al interior de la factoría, se colocaron sellos de clausura temporal mientras se realizan las investigaciones correspondientes para deslindar o fincar responsabilidades.
Expuso que personal de Protección Civil reportó durante la revisión de los alrededores de la empresa fue detectado un boquete y el corte de la malla ciclónica para permitir el ingreso de los trabajadores a pesar de no existir condiciones de seguridad.
Apuntó que frente a este escenario fue desplegado un operativo de vigilancia para resguardar el inmueble y evitar cualquier ingreso o egreso de las instalaciones y que los directivos no intenten argumentar alguna irregularidad por parte de la comuna.
Solís Valles reprochó que a pesar de que había el compromiso de los directivos para presentar toda su documentación oficial para regularizar su situación, hasta el momento esto no ha ocurrido.
Enfatizó que no se trata de ninguna persecución política en contra del dueño de la empresa, el ex alcalde de San Martín Texmelucan Noé Peñaloza, sino es hacer valer el cumplimiento de la ley.
Adelantó que todos los recursos obtenidos por el pago de los impuestos municipales por parte de Cerámica Santa Julia se utilizarán íntegramente para obras sociales en Santa Ana Xalmimilulco.









