El croata Luka Modric se despidió del madridismo en el Santiago Bernabéu, con unas palabras de agradecimiento repletas de emoción, orgulloso de lo vivido en «un viaje largo y maravilloso» en el Real Madrid, y pidiendo que «nadie llore porque terminó, sonríe porque sucedió».
Tras trece temporadas y la conquista de 28 títulos, el jugador más laureado de la historia del Real Madrid se despidió de la que fue su casa con su último partido en el Santiago Bernabéu antes de poner el broche en el Mundial de Clubes.
«Ha llegado el momento que nunca quise que llegara, pero ha sido un viaje largo y maravilloso», inició Modric entre lágrimas tras ver un vídeo de resumen de los momentos mágicos de su carrera en el Real Madrid proyectado en los videomarcadores.
«Primero quería dar las gracias al club, al presidente Florentino Pérez, a todos los entrenadores durante todos estos años, a mis compañeros que me acompañaron en el camino y a toda la gente que me ha ayudado todo este tiempo. Muchas gracias de corazón», dijo. «También a mi familia. Sin ellos todo esto no sería posible».

Modric dejó palabras sentidas de agradecimiento hacia el aficionado madridista. «Es difícil, pero al final hemos ganado mucho, hemos tenido momentos maravillosos, he ganado muchos trofeos aquí pero el más grande que he ganado es vuestro cariño, el amor que me habéis dado todos estos años. No hay palabras para agradecer de verdad todo lo que me habéis dado».
«Quiero decir una frase que he visto y me gusta mucho: ‘No llores por mí porque terminó, sonríe porque sucedió. Hala madrid y nada más», afirmó antes de ser manteado por sus compañeros y dar una vuelta de honor con su mujer y tres hijos recibiendo una ovación eterna mientras se coreaba su nombre en una despedida a la altura de su leyenda.
Un adiós de leyenda
Justo once años después de que Carlo Ancelotti fuera el entrenador de la ansiada décima Liga de Campeones, con un final agónico con gol de Sergio Ramos a centro de Luka Modric en el minuto 93 para forzar la prórroga ante el Atlético de Madrid, tanto el centrocampista como el técnico italiano participaron este sábado en su último encuentro como madridistas en el Santiago Bernabéu.

Una tarde de despedidas en el Bernabéu. Ya en las inmediaciones del estadio horas antes del partido se veían más camisetas de Modric de lo habitual, con amplia presencia de las que luce en la selección croata, y se observaban en las manos de los aficionados las numerosas pancartas que más tarde mostraron en el interior del estadio.
Sin nada en juego a nivel deportivo, el feudo madridista rozó el lleno para despedir a dos leyendas del club. Modric, con 28, el futbolista con más títulos en la historia del club. Ancelotti, con 15, el técnico con más trofeos de su historia. Palabras mayores.
Desde el calentamiento, Modric fue el protagonista entre todos los jugadores, como no podía ser de otra forma. Ya con el partido empezado fue Mbappé al que buscaron sus compañeros por su lucha particular por la Bota de Oro que reconoce al máximo goleador de Europa.
Protagonismo para Modric en el videomarcador 360º del Santiago Bernabéu, primeras ovaciones y cánticos durante el calentamiento. Extensos aplausos cuando fueron anunciados por megafonía a la vez que empleados del club colocaban una camiseta gigante del croata.
Mientras, en los fondos, dos tifos. En el fondo sur, para Modric con la palabra “leyenda” y en el norte para Ancelotti dándole las “gracias” a Carletto.
Primeros gestos de la afición en un día especial que hicieron suspirar a Modric al saltar al terreno de juego, mientras que Ancelotti traducía la emoción en risas junto a su hijo, Davide.
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