Recientemente, me he preguntado el porqué la gente ha dejado de leer “clásicos” literarios (y digo “clásicos” entre comillas porque el canon es una construcción indefinible). La mayoría de las librerías populares tienen arrumbado en algún rincón una edición con portada terrible de La Odisea o una copia de Romeo y Julieta con la cara de Leonardo DiCaprio ensangrentado. La verdad, es que existe une devaluación del canon clásico literario en términos contemporáneos porque hay una desconexión entre los potenciales lectores y estos textos. Los clásicos de la literatura son enseñados escolarmente como piezas inmovibles: que nunca han cambiado y que solamente son incomprensibles porque el lector no cuenta con las herramientas o el vocabulario para entenderlo. Sin embargo, las adaptaciones, re-imaginaciones, y nuevas traducciones de clásicos literarios siempre han estado presentes en la escena editorial. Ahora en particular, existen dos traducciones nuevas de La Odisea y La Ilíada por la profesora de estudios clásicos Emily Wilson, que han atraído no solamente a nuevas audiencias, sino a otros académicos que buscan leer estas obras con nuevos ojos.
En mi opinión personal, muchas veces las reinterpretaciones de ciertas obras hacen más accesible la lectura para ciertos grupos demográficos (por ejemplo, la única razón por la que pude entender La Odisea cuando estaba en la primaria, es porque tenía una versión ilustrada para niños). Y esto no es tan diferente cuando se trata de grupos de mayor edad. Un ejemplo de esto es la adaptación del autor Británico Ted Hughes de los cuentos de Las Metamorfosis de Ovidio: originalmente escritos aproximadamente en el año 8 después de Cristo, Las Metamorfosis narran la historia del “mundo” desde una perspectiva de la mitología Romana, definiendo las creencias populares acerca de deidades, la naturaleza, el funcionamiento humano, entre otras. La obra de Ovidio continúa siendo referenciada en el lenguaje y a lo largo de la literatura (particularmente en la poesía) debido a que ésta definió mitos como la historia de Eurídice, Píramo y Tisbe, y Faetón. Estas figuras de la mitología son empleadas como metáforas para emociones o situaciones presentes en el mito original desde el momento en el que los libros fueron redescubiertos en la edad media, hasta hoy en día.
En particular, quiero traer atención a una adaptación que mantiene la misma forma poética de la obra original de Ovidio, con un entendimiento contemporáneo de las relaciones humanas y las emociones, deseos y miedos expresados por las figuras en los cuentos de Las Metamorfosis: publicado en 1997, por el poeta Ted Hughes, el libro Cuentos de Ovido es un poemario que redefine las épicas originales en un lenguaje de verso libre, con traducciones desarrolladas por Hughes mismo. La adaptación de Hughes mantiene un estilo sofisticado con tono onírico que hace que las mitologías sean vistas con ojos nuevos, además de tener su propia esencia mágica característica de Hughes. Las adaptaciones literarias de los clásicos no deben simplificar y explicar la obra original, si no darle una vida nueva para que audiencias diversas puedan experimentar la riqueza de la tradición literaria.
Bibliografía:
Hughes, Ted. Tales From Ovid. Farrar, Straus and Giroux Books.
Ovid, Metamorphoses: A Norton Critical Edition. Norton Company, London.










