Puebla repuntó cuatro posiciones en el Índice de Competitividad estatal del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), no obstante se ubica dentro de los sitios de competitividad media baja, incluso por abajo de Tlaxcala.
En la región centro, integrada por Guerrero, Morelos, Puebla y Tlaxcala, destaca como fortaleza un consumo energético eficiente y poca brecha de informalidad entre hombre y mujeres, mientras que, como desafíos la baja diversificación económica, delitos de alto impacto y bajo grado de escolaridad.
Puebla se ubicó entre los once estados que ganaron posiciones. Se situó en el lugar vigésimo cuarto de los estados, mientras que Hidalgo repuntó once sitios y llegó al décimo cuarto, Guanajuato pasó del noveno al décimo tercero, en tanto que Tlaxcala pasó del sexto al décimo séptimo.
El estado que más creció en competitividad fue Hidalgo, que subió once posiciones, seguido de Guanajuato con nueve; Jalisco, San Luis Potosí y Tlaxcala con seis; Puebla con cuatro; Baja California, con tres; Oaxaca con dos; y Nuevo León, Aguascalientes y Chihuahua con una.
El IMCO subraya que para que el Plan México logre transformar las condiciones económicas del país, es indispensable acompañarlo de políticas públicas concretas que impulsen el desarrollo regional con base en las capacidades y necesidades específicas de cada territorio.
En este proceso afirmó que resulta fundamental que las entidades federativas no sólo fortalezcan sus capacidades internas, sino que también se nutran mutuamente de las mejores prácticas, fomentando esquemas de colaboración interregional que aumenten el impacto de esta política industrial.
Por ello, propone promover la innovación, transformación digital y diversificación económica, desarrollar infraestructura logística en las entidades de alta capacidad de carga aérea, infraestructura regional con visión de largo plazo, reforzar la seguridad, el Estado de derecho y la certidumbre jurídica, entre otros aspectos.
Además, desarrollar capital humano que se adapte al cambio tecnológico, promover emisión de microcredenciales certificadas focalizadas a sectores clave por estado, creando rutas de capacitación de corto plazo para habilidades técnicas específicas acreditadas, así como fomentar centros de capacitación en habilidades digitales en estados con alta informalidad laboral. Implementar programas de alfabetización digital y upskilling en estados con baja productividad y alta informalidad.
Asimismo, promover la sostenibilidad ambiental, diseñar una gestión hídrica integral a nivel estatal en entidades con escasez de agua. Invertir en sistemas de tratamiento de agua, medición inteligente y captación pluvial, aprovechando mecanismos de financiamiento público y privado, aunado a desarrollar programas de eficiencia energética a nivel estatal. Establecer planes a nivel que contengan objetivos concretos de reducción de consumo de energía en el sector público.
Foto: Especial
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