Cada restaurante tiene su propio manual de camareros. El famoso lugar llamado Balthazar en Nueva York, con comida francesa, es propiedad de Keith McNallyuna, quien escribió su ordenamiento poco antes de la apertura en abril de 1997:
1.- Al describir el menú, nunca diga Yo Tengo. Siempre diga Tenemos. Decir Yo Tengo es un insulto al cocinero que preparó el plato.
2.- Sea amable, no sociable. Repita siempre el pedido del cliente. Skate (patinar), suena como steak (carne), después de un martini.
3.- Al atender a un famoso, centre la mayor parte de su conversación en las demás personas de la mesa, especialmente en su cónyuge o pareja. Las parejas de famosos rara vez reciben atención en público. Les alegrará el día.
4.- Nunca apresure al cliente. Un buen servicio se basa en la anticipación. Siempre que sea posible, intente anticiparse a sus necesidades. Esto no significa estar rondando la mesa. Como cliente, no soporto sentir a un camarero o ayudante de camarero merodeando a pocos metros.
5.- Por favor, no retire la taza de café del cliente hasta que se haya retirado ni deje la cuenta antes de que la solicite.
6.- Al mencionar los especiales del día, mencione siempre el precio. Si un cliente paga la cuenta en efectivo, nunca de por sentado que el cambio es su propina. Devuelva siempre el cambio a la mesa.
7.- Nunca ofrezca una bebida gratis a una celebridad. En su lugar, ofrézcala a un cliente habitual o al que menos se lo espere. Y una vez servida la comida, nunca diga ¿Qué tal? No tiene sentido. Si necesita interrumpir la conversación de los clientes, que sea un simple ¿Necesita algo?
8.- Reemplace siempre los ceniceros sucios.
9.- Por último, nunca, jamás vaya a casa con un cliente… por menos de 500 dólares.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









