México ha logrado destacar entre las economías emergentes a pesar de la incertidumbre macroeconómica generada en los últimos meses, de cara a las políticas comerciales y arancelarias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya que se percibe una conducción económica más moderada y pragmática, lo que ha favorecido una narrativa positiva y un atractivo relativo frente a otros países de la región.
Así lo señaló el equipo de análisis económico de Grupo Bursátil Mexicano (GBM) Casa de Bolsa, el cual apuntó que, de hecho, diversos fondos internacionales han señalado al país como uno de sus destinos preferidos dentro de América Latina.
Estimó que México se encuentra en una posición relativamente sólida frente a otras economías emergentes.
En ese contexto dijo que en esta segunda mitad de 2025 podrán presentarse ciertas oportunidades; aunque estará marcada por una continua volatilidad externa, decisiones clave en política comercial, y ajustes institucionales internos; no obstante, la economía podría comenzar de forma gradual a retomar dinamismo.
En un contexto marcado por tensiones comerciales, GBM destacó que México ha buscado mantener una relación cercana con Estados Unidos, con el objetivo de preservar un comercio justo y equilibrado entre ambas economías.
No obstante, las advertencias de imponer aranceles del 30% a productos provenientes de México que se aplazó 90 días —sin incluir los aranceles sectoriales, como el del 25% al sector automotriz— mantendrá las especulaciones entre inversionistas sobre un posible incremento en las tarifas aplicadas a las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense.
En este sentido, México debe actuar con cautela en la próxima revisión del T-MEC, señaló el área de análisis de GBM.
Concluyó que, aunque el proceso aún no ha comenzado formalmente, será clave en las futuras relaciones comerciales. La renegociación podría traducirse en la apertura de nuevas oportunidades dadas las ventajas relativas, especialmente ante competidores asiáticos, particularmente si la revisión del tratado brinda certidumbre para inversiones asociadas al nearshoring.
De acuerdo con los analistas de GBM, el crecimiento económico seguirá limitado, con un estimado proyectado para este año de 0.5%, pero con condiciones más favorables hacia este segundo semestre. También se espera una mayor dinámica en la inversión, impulsada por programas de colaboración público-privada, como el “Plan México”, aunado a la tendencia descendente en las tasas de interés que podría brindar un impulso adicional a la inversión productiva.
No obstante, persistirán algunos riesgos como el hecho de que la generación de empleo formal se ha moderado, la subocupación ha repuntado y los flujos de remesas podrían verse afectados por una política migratoria más estricta. Aunque el volumen total de remesas sigue siendo alto, el monto promedio por operación ha disminuido, lo que sugiere una mayor presión sobre los ingresos disponibles de los migrantes, acotó.
Foto de Pixabay










