Una buena noticia: alégrense quienes sufren de mareos pues los científicos dicen que podría ayudar. Los investigadores utilizaron un simulador para provocar mareos en decenas de valientes participantes y estudiar su actividad cerebral. La conclusión fue que escuchar ciertos tipos de música puede ayudar a recuperarse del mareo por movimiento.
Mucha gente puede escribir mensajes, leer y hacer de todo en un vehículo en movimiento sin sentir ni una pizca de náuseas. Otros opinan que es un fastidio por el mareo. Además, los medicamentos para el mareo por movimiento tienen un efecto secundario indeseado como es la somnolencia.
“El mareo por movimiento perjudica significativamente la experiencia de viaje de muchas personas y las intervenciones farmacológicas existentes suelen tener efectos secundarios como somnolencia”, dijo Qizong Yue, investigador de la Universidad del Suroeste de China, pero “la música representa una estrategia de intervención no invasiva, económica y personalizada”.
Un estudio publicado en la revista Frontiers in Human Neuroscience, Yue y sus colegas indujeron mareos en los participantes del estudio con un simulador de conducción y luego reprodujeron diferentes tipos de música mientras los monitoreaban sentados a través de cascos de encefalogramas para determinar su posible recuperación.
Según sus resultados, la música suave y alegre favorecía la recuperación. Sorprendentemente, incluso la música triste era peor que no hacer nada.
Los investigadores sugirieron que la música suave podría relajar las tensiones que agravan el mareo, y la música alegre podría distraer al activar los sistemas de recompensa cerebral. La música triste podría agravar los sentimientos negativos y en consecuencia, empeorar el malestar general de la persona.
De ahora en adelante, el equipo estudiará diferentes tipos de mareo por movimiento y la influencia del gusto musical.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









