El pasado 30 de septiembre de 2025, la Conferencia del Episcopado Mexicano, a través de la Comisión Episcopal para la Pastoral Litúrgica (CEPALI), presentó la nueva edición del Evangeliario Dominical y Festivo 2025, continuando de esta manera con el proyecto de renovación y edición de los diversos libros litúrgicos en México. La sede de la presentación fue la espléndida y bella Catedral Metropolitana de Puebla de los Ángeles, una joya de estilo herreriano, la cual fue consagrada en 1649 por el obispo Juan de Palafox y Mendoza. La Catedral, dedicada a la Inmaculada Concepción de María, está de manteles largos, pues gracias a la gestión de Mons. Víctor Sánchez Espinosa está estrenando un nuevo altar, ambón y cátedra, traidas desde Roma, italia.
Este libro litúrgico, que forma parte del Misal Romano, fue aprobado por el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos por medio del Decreto Prot.
N. 644/24 firmado por el Cardenal Arthur Roche y Mons. Vittorio Francesco Viola, O.F.M. y fechado el 17 de febrero de 2025. La nueva edición del Evangeliario es, por su belleza formal y material, un signo sacramental de la presencia de Cristo en medio de la comunidad, manifestando de esta manera como Dios continúa comunicando su Palabra a los hombres en medio de las celebraciones litúrgicas, invitandolos a la conversión para instaurar su Reino de amor, justicia y paz.
La fecha elegida no fue casual: la presentación tuvo lugar en la memoria litúrgica de san Jerónimo, doctor de la Iglesia, quien dedicó su vida al estudio y a la traducción de la Sagrada Escritura al latín, dándo lugar a la célebre versión conocida como la Vulgata. De este modo, la Iglesia en México cerró solemnemente el mes de la Biblia, recordando que la Palabra de Dios es fuente de vida y alimento indispensable para el Pueblo santo de Dios.
La presentación estuvo presidida por Mons. Víctor Sánchez Espinosa, Arzobispo de Puebla de Los Ángeles y Presidente de la CEPALI. En su intervención, Mons. Sánchez Espinosa destacó que la presentación de este Evangeliario era un acontecimiento de gracia para la Iglesia en México. Subrayó que el Evangelio, proclamado en la liturgia, es siempre









