El director de cine franco-iraquí Abbas Fahdel (Babilonia, 1959) reivindica la resiliencia del pueblo libanés, especialmente zonas del sur del país, donde el sonido de los drones es la banda sonora de cada día.
«Allí la banda sonora del día a día es el sonido del dron, que está permanente todo el tiempo y cuando reconoces ese sonido y los sientes, estás todo el rato mirando hacia arriba», explica en una entrevista tras participar con su documental ‘Tales of the Wounded Land’ en la 70ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (España).
Fahdel, afincado desde 2017 en la ciudad de Nabatiye, a unos 70 kilómetros al sur de Beirut, relata con la complicidad de su mujer, la galerista de arte Nour Ballouk, y de Camelie, su hija de 3 años, el retorno desde la capital libanesa tras el acuerdo de paz con Israel de noviembre de 2024 y los bombardeos de marzo de este año.
«Aunque hay un acuerdo de paz desde hace un año, (Israel) no lo ha respetado en ningún momento: hay unas 5 mil violaciones del alto el fuego desde hace sólo un año».
Abbas Fahdel
El cineasta, que se alzó en el Festival de Locarno (Suiza) con el premio a mejor dirección por este documental, ha reconocido que espera que su película sirva para dar visibilidad a la situación de su país, cuyos pueblos están igual de destruidos que algunos territorios palestinos, pero que «no se está enseñando en los medios de comunicación».
Resiliencia
La obra de este director no es ajena al conflicto: ha rodado varios documentales en su país de nacimiento, entre ellos ‘Patria: Irak año cero’ (2015), y en Líbano otros tres largometrajes ‘Yara’ (2018), ‘Bitter Bread’ (2019) y ‘Tales of the Purple House’ (2022).
Su último largometraje de no ficción, rodado en árabe, autoproducido y con una duración de 120 minutos, resultó una sorpresa incluso para él, porque empezó a grabar los bombardeos israelíes con el móvil para subirlo a Facebook con el fin de informar a sus amigos y «pensaba que iban a durar unos días».
«Cuando vi que todo esto se alargaba, tome mi equipo de imagen y sonido para poder documentar lo que realmente estaba pasando», reconoce, un proceso en el que muestra la destrucción de Nabatiye y de otros municipios del Líbano meridional y la reacción vecinos y amigos que, lejos de abatirse por la tragedia, no pierden la esperanza de reconstruir sus hogares y sus vidas.
«El pueblo libanés cuenta siempre con el pueblo, no cuenta con el Estado, y todo lo que queda es la solidaridad de la familia, de mucho libaneses que viven fuera que aportan dinero para esa reconstrucción y para poder mantener esa esperanza».
Abbas Fahdel
En el largometraje, que se sirve de textos, pantallas partidas y de planos a vista de pájaro, Fahdel pudo grabar una escena de casi diez minutos de un funeral a los ‘mártires’ del municipio Aitaorun, organizado por el grupo chií libanés Hizbulá, considerado terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos.
Fahdel reconoce que en un principio pensaba que iba a tener problemas para filmar, pero la Seguridad General de Beirut, el organismo que da los permisos a cualquier grabación en el país, no puso pegas y Hizbulá también estuvo «de acuerdo en poder grabar esa escena», apostilla.
«Ecocidio»
El sufrimiento de los animales y su relación con los supervivientes del conflicto también están muy presentes en ‘Tales of the Wounded Land’, una idea que ya aparece en su anterior documental ‘Tales of the Purple House’ (2022), porque «los animales también sufren y las personas que les cuidan».
El cineasta franco-iraquí incide en que la guerra no sólo afecta a los seres humanos, sino que impacta por igual o con más intensidad en mascotas, animales domésticos y salvajes, así como al entorno natural en el que viven, lo que define como «un ecocidio» y que también denuncian organizaciones ecologistas e incluso el Estado libanés.
«Se habla mucho del genocidio de las personas pero no se habla del ecocidio, que es la muerte de todos los animales que están quemados, que explotan y que mueren de hambre», asegura, antes de denunciar que «Israel ha ido directamente a atacar las casas y a incendiar todas esas zonas».
Con información de EFE.
Foto: EFE
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