Pablo escribe en su rincón,
versos de amor y ternura,
cuando la flaca figura
apareció con emoción.
-Vengo por ti, mi poeta,
“La Mañana” es coqueta,
tus versos lanzan decretos
que hasta lloran los muertos,
como si fueran expertos.
“Déjame un beso primero”
dijo él con voz amorosa,
mis cien sonetos clamaron
que tú fueras mi esposa.
Si hoy a ti te trajeron,
es porque estoy soltero.
La flaca se vio rendida,
con su mirada de fuego,
“Poeta, dame tu vida,
que te llevo a un paseo”.
Sé mi musa, tan preciosa,
fin de vida misteriosa.
Cada vez estás más cerca,
déjame ver tu faz bella.
Toma mi mano, marchita,
por ti mi alma se agita.
«Ahora estás a mi lado»,
seguro lo ha envenenado;
el tic tac ha terminado
para este poeta amado,
¡la flaca va gozando!
A Neruda ha timado.
Integrantes:
Montserrat Grajales Merino
Johanna Quetzalli Gallardo Bello
Abigail Illescas Cruz
Óscar Enrique Flores Oregel
3er. semestre
Bachillerato UPAEP Sur
La muerte y Neruda
La muerte llegó cantando,
se veía alegre, sin duda,
pues el motivo encantando:
los poemas de Neruda.
“Qué bellas letras tan puras”,
decía la parca encantada,
“sus versos son hermosuras,
su voz no será olvidada”.
Era la parca terca y muda,
quería aprender literatura,
sus letras le daban ayuda,
su voz, pura hermosura.
Con la muerte no se juega,
de eso no cabe ninguna duda,
dice que ya se lo lleva,
el Nobel de literatura.
La parca, muy desvelada,
pasaba noches sin calma,
decía que le faltaba,
un poeta que hable al alma.
Excelente, no hay duda,
Pablo brilló en la escritura,
la muerte quedó vencida
por su eterna literatura.
Integrantes:
Raymundo Juan Lien Gutiérrez
Annette Briones Jiménez
Barbie Constanza Atzimba Trueba Hernández
Juan Carlos Morales Garnelo
3er. semestre
Bachillerato UPAEP Sur
Neruda no ha muerto
“Ven”, dijo ella, “deja el papel,
que en mi reino no hay pincel.”
Mas él contestó sin enojos:
“Aún tengo mares de antojos.”
Y el viento llevó su canto,
trazando su verso en el manto.
Con tinta y con rosas su historia
escribió entre amor y gloria.
Sus letras volaron, gaviotas,
cruzando mil olas remotas.
Y el mar, celoso testigo,
susurró: “Yo voy contigo.”
La Muerte, cansada y vencida,
miró su poesía encendida.
“Tu arte no cabe en mi fosa,
ni en mi sombra misteriosa.”
Y el poeta, entre sus risas,
le dijo: “Ni en tus pesquisas.”
Hoy su nombre el mundo canta,
su voz entre muertos encanta.
Aunque su cuerpo reposa,
su alma florece preciosa.
La Muerte, celosa, suspira:
“¡Su verso jamás se retira!”
Integrantes:
Elizabeth Castillo Marín
Daniela Aguirre Salinas
Gia Romina Mirón Espinoza
Sara Sofía Torres Torres
3er. semestre
Bachillerato UPAEP Sur
El camino de la muerte
En el gran campo apareció,
La muerte con flores hermosas
Muy sola caminando iba,
Ya que tierra ella cohibía;
Pues que de todas las rosas,
Descompuestas prefirió.
A su víctima buscaba,
Queriendo ya alimentarse.
De su vicio saciarse.
Trágica se lamentaba.
Y caminando recorrió
un muy gran Pueblo sombrío;
La huesuda muerte sonrió
“Que buen trabajo has hecho”.
Y a Pablo lo deshecho.
Caminaron sobre velas;
Caminaron en lo alto;
Caminaron sobre telas;
Y se fueron con exalto.
Bailaron toda la noche;
Con tristeza y emoción.
Y se fueron sin reproche,
Con dolor en el corazón.
El duerme eternamente
Sus ideas en mi mente
Amor; justicia caída
Son los valores de mi vida.
Integrantes:
Santiago Arzola Ramírez
Tsitsiki Gisel Cota Espinoza
Valeria García Manzano
Rommel Ignacio Patiño Núñez
3er. semestre
Bachillerato UPAEP Sur

Vate en la tumba
La flaca, pelona y coqueta,
fue a buscar al gran poeta;
su pluma ardía como fuego,
sus versos retumbaban su ego.
La Parca, con voz seductora,
le dijo: «¡Pablo, ya es hora!»
Él gritó con desespero:
«¡No me lleves al agujero!»
La Catrina, muy enojada,
preguntó: «¿Qué quieres, genio?»
Él habló con voz asustada:
«Déjame escapar del convenio,
no me lleves al cementerio.»
La huesuda ya conocía
los secretos de su poesía;
le dio un susto tan profundo,
que lo lanzó al otro mundo.
«Fuiste cónsul por un rato,
y lograste el estrellato;
ya no cuento más historias,
entra al calabozo de memorias.»
La flaca lo fue tomando,
lo arrastró con gran estruendo,
y Neruda se fue riendo,
murió feliz escribiendo,
y todo el mundo gozando.
Integrantes:
Santiago Martinez López
Sebastian Mejía Muri
Adolfo Corzo Valenzuela
Luis Alberto Vazques Montero
3er. semestre
Bachillerato UPAEP Sur
Calaverita con Tinta Verde
En mil novecientos cuatro fue
que Eliecer Neftalí nació.
La calaquita lo miró
y por su nombre lo llamó.
Con gran talento al escribir,
a muchas hizo estremecer.
La muerte empezó a percibir
curiosidad por su saber.
Sus odas huelen a tomate,
y pan que hornea el buen combate.
La huesuda viene con gran prisa,
mas sus palabras no se pisan.
La muerte dijo: “¡Un poema!
Si me lo das, no habrá condena.”
Pablo le dijo: “Aquí te va,
verso que el alma salvará.”
Tus versos, Pablo, me marean,
como huracán en noche fea.
Mas si los haces mientras andas,
te dejo libre en la azotea.
Pablo escapó del país cruel
con pasaporte y un cebollín.
La muerte dijo: “¡No hay papel
que te salve del festín!”
La muerte harta lo quiso asar,
y Pablo empezó a declamar:
“Si nada salva de la muerte,
que el amor salve de la suerte.”
La muerte oyó muy conmovida,
lo sacó de la olla encendida.
Y conmovida por su arte,
lo dejó libre en otra parte.
La flaca, medio confundida,
lo sacó y le dio su vida.
“Poeta, escribe con tu tinta,
que nadie escapa de la cita”
Integrantes:
Astrid Abril Cruz Muñoz
Sofía Malena Magaña Hidalgo
Renata Méndez Prado
Lizbeth Prieto Polanco
3er. semestre
Bachillerato UPAEP Sur

Neruda bebe a la muerte
En Isla Negra hay buen viento,
Pablo escribe muy contento,
verso y vino en movimiento,
su musa crea un momento.
La Muerte llegó risueña,
—Sígueme, poeta amigo—,
Él respondió con una seña,
—Voy después, no voy contigo—.
Sus versos eran mar y fuego,
llenos de calor y frío;
si amor el fue llama y juego,
la muerte perdió el desafío.
alzó su bandera fuerte,
Chile entero lo advierte;
—un poeta de primera,
rima con la cordillera—
.
El trago olía a gloria,
su pluma pintaba el cielo;
su humor cambió la historia,
y la muerte sufrió el duelo.
Hoy brinda la copa en alto
ríe con su mismo encanto;
y la huesuda ya vencida,
se va con la risa perdida.
Integrantes:
Gael Vega García
Santiago Hernández Aguilar
Iker Andrei Carrillo Ruiz
Diego Emmanuel González Reyes
3er. semestre
Bachillerato UPAEP Sur









