Al cierre de diciembre de 2025, el costo de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), vinculadas al valor de la canasta alimentaria, registró incrementos anuales de 3.0 por ciento en el ámbito rural y de 4.4 por ciento en el urbano, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con estos ajustes, el monto mínimo mensual requerido por persona para adquirir la canasta alimentaria se ubicó en mil 854.39 pesos en zonas rurales y en 2 mil 467.15 pesos en zonas urbanas.
El Inegi explicó que las LPEI funcionan como un referente monetario para evaluar si los ingresos de la población son suficientes para cubrir los bienes, servicios y alimentos que integran las canastas alimentaria y no alimentaria.
En su reporte de cierre de 2025, el organismo detalló que los productos que más presionaron el aumento del valor de la canasta alimentaria fueron los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, con un alza anual de 7.3 por ciento, así como el bistec de res, cuyo precio repuntó 17.6 por ciento.
En el ámbito urbano también destacó el incremento en el precio de la leche pasteurizada de vaca, mientras que en el rural el impacto mayor se observó en la carne molida de res, con un aumento de 16.5 por ciento.
Respecto a la canasta no alimentaria, los rubros con mayor incidencia en zonas rurales fueron cuidados personales y transporte público. En contraste, en el entorno urbano sobresalieron los gastos en educación, cultura y recreación, además de cuidados personales.
Durante 2025, la inflación general anual en diciembre se ubicó en 3.7 por ciento, nivel inferior al encarecimiento registrado en la canasta alimentaria urbana.
Este contexto impacta directamente a la población ocupada: 53 por ciento de los 1.9 millones de trabajadores remunerados y subordinados en Puebla no contarían con ingresos suficientes para superar las líneas de pobreza extrema por ingresos, según las estimaciones más recientes.
Foto de Oscar Rodríguez/Agencia Enfoque
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