El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas advirtió este lunes de la situación «extremadamente frágil» en la Franja de Gaza, a pesar de haber ampliado significativamente sus operaciones en la zona, atendiendo a más de un millón de personas al mes.
«El acceso continuo a través de todos los cruces fronterizos, el flujo de ayuda humanitaria y comercial, y la continuación del alto el fuego son esenciales para evitar que Gaza vuelva a caer en una hambruna catastrófica».
El organismo de Naciones Unidas destacó que, durante los últimos 100 días desde el alto el fuego, ha ampliado sus operaciones y ha ayudado a más de un millón de personas cada mes a través de paquetes de alimentos, pan, comidas calientes y artículos escolares.
El PMA y sus socios operan ahora en cientos de sitios de distribución y 20 almacenes dentro de Gaza, incluidas las áreas de Bait Lahia y el campamento de Jabalia.
Según la nota, se están sirviendo 400 mil comidas diariamente en 45 comedores y se trabaja para la prevención de la desnutrición en 200 mil mujeres embarazadas o lactantes y niños menores de 5 años.
En todos los casos, las familias de Gaza dependen de la asistencia alimentaria y «esto no es sostenible en la zona».
El PMA afirmó que es necesario comenzar a reconstruir la posibilidad de una» autosuficiencia».
El acceso a alimentos nutritivos, como frutas y verduras frescas, carne y productos lácteos, es limitado y muchas familias aún no están preparadas para soportar los duros meses de invierno, mientras que cientos de miles están desplazados de sus hogares y viven en edificios rurales o en edificios gravemente dañados.
Foto de EFE
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