El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, informó que economías de 525 millones de pesos, que incluyeron 150 millones de pesos por parte de la Secretaría de Desarrollo Rural, permitieron inversiones que se tradujeron en adjudicación directa para maquinaria al mejor costo, con lo que se amplió la base de producción en más de 53 mil hectáreas en 2025.
En valor serían 700 millones de pesos si fuera maíz, ejemplificó, al referir que con esos ahorros se logró que cuando empezó el temporal y las previsiones de lluvias importantes se detonaron acciones, donde al productor se le involucró y se pretende alcanzar 200 mil hectáreas.
Indicó que se trata de entender quienes estaban olvidados, no olvidar a 400 mil familias quienes viven en pobreza alimentaria, al repasar se apuesta alcanzar 1 mil 500 equipos de sembradoras para apoyar a la cadena de valor en el campo.
Repasó que 700 mil hectáreas no se cultivaban, pero, con eficiencias, ahorros y economías se logró lo anterior, al llamar a delegados a focalizar a la maquinaria.

En Puebla alrededor de 53 mil 318 hectáreas agrícolas abandonadas fueron sumadas a la producción en 2025 gracias a la mecanización de parcelas, afirmó la secretaria de Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano, al sostener que sumaron con programas de la dependencia 146 mil 329 familias rurales.
Mientras, en 2026 se busca impactar en 200 mil hectáreas del campo poblano, expuso, al referir que la tecnología se pone en servicio de quienes más lo necesitan a través de los módulos de maquinaria, que llegan a tosas las microregiones, se administra con reglas claras, con transparencia y con enfoque territorial.
Altamirano refrendó que el impacto real está en la parcela que se sembró a tiempo, en la cosecha que no se perdió, en la familia que pudo continuar su ciclo productivo, asegurar su ingreso y sobre todo garantizar alimento en la mesa.
Destacó que con estos programas “hablamos de certeza para las familias rurales”, al apuntar que se atendieron superficies de 29 mil 184 hectáreas con barbecho, 10 mil 869 hectáreas cultivadas con precisión mecánica, fertilización en 7 mil 83 hectáreas, fumigación de 44 mil 593 hectáreas con 49 drones y siembra mecanizada en 429 hectáreas.
También 963 hectáreas atendidas con labores de rastreo fundamentales para conservar la humedad del suelo y mejorar la preparación de las parcelas y 198 hectáreas surcadas.
Afirmó que en conjunto estas acciones hicieron posible el cultivo de áreas, que se encontraban abandonadas por falta de recursos de las y los productores, o porque la maquinaria simplemente no estaba disponible.










