Después de varias semanas, por fin Blanca Alcalá Ruiz hizo el anuncio formal el fin de semana, de su salida de las filas del PRI, partido al que perteneció gran parte de su vida.
En entrevistas, señaló que hubo diferencias con la dirigencia nacional, a la cual acusó de exclusión; sin embargo, dejó abierta la posibilidad de ingresar a otro instituto político como el Partido Acción Nacional (PAN) o Movimiento Ciudadano (MC), partidos que la han invitado.
Indicó que no estuvo de acuerdo con las reformas que se hicieron como la relección de dirigencias, el cierre del Partido a militantes pues nunca la llamaron, además de incongruencias.
Se afilió al PRI en 1981; fue Secretaria General Estatal; Secretaria General Adjunta de la CNOP; Delegada del PRI en Colima; Secretaria de Vinculación con Instituciones de Educación y luego Secretaria de Asuntos Migratorios del Comité Nacional y Vicecoordinadora de la XXI Asamblea Nacional del partido tricolor.
Se desempeñó como Diputada Local; fue Secretaria de Finanzas del Gobierno del Estado; Delegada en Puebla de Banobras; Directora de Instituto Poblano de la Mujer; Presidente Municipal de Puebla Capital; Senadora de la República; Diputada Federal; Embajadora de México en Colombia e incluso fue candidata del PRI al Gobierno del Estado y perdió ante José Antonio Gali en 2016.
Incluso, impulsó a su hija y a su yerno en carreras partidistas. Su hermana presidió el DIF en la administración municipal de Puebla Capital.
Toda su carrera perteneció al PRI y ahora renunció a su militancia y pudiera acercarse al PAN o al MC. Está a la espera, dijo.
Y después de todo lo que le dio el PRI, realmente ¿qué es lo que espera? ¿otra candidatura para perder? ¿no sería mejor un retiro honorable?
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









