La próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) debe servir para mejorar el acuerdo y reducir la incertidumbre, por lo que México necesita impulsar una estrategia ofensiva y no solo defensiva, advirtió Guillermo Malpica, integrante del Cuarto de Junto y consejero en Inversiones del Comce-Sur.
De cara a la revisión programada para julio, Malpica señaló que, si bien existen “algunos avances” en los temas de interés dentro del Tratado Comercial, es momento de que México defina una agenda ofensiva, complementaria a la defensiva que ha predominado en los últimos meses.
Recordó que la consulta realizada hace algunos meses por México y Estados Unidos con sus respectivos sectores productivos permitió a ambos Gobiernos definir la ruta a seguir para la revisión formal del T-MEC, cuando se abordarán los temas más relevantes, como aranceles, reglas de origen e inversiones.
Malpica Soto, quien actualmente forma parte del Cuarto de Junto para la revisión del Tratado, consideró que hasta ahora los Gobiernos han tratado asuntos que no implican barreras arancelarias o conflictos bilaterales directos, como los relacionados con seguridad.
Explicó que el sector privado mantiene una comunicación constante con la Secretaría de Economía, a través del Cuarto de Junto, para analizar temas específicos del acuerdo comercial.
“Por parte del sector empresarial, prácticamente hay un experto por cada capítulo, y eso ayuda a identificar intereses defensivos y ofensivos”.
El consejero del Consejo Mexicano de Comercio Exterior región Sur (Comce-Sur) descartó un posible rompimiento o salida de Estados Unidos del Tratado, aunque reconoció que la negociación podría ser compleja en algunos temas.
Reiteró que, hasta el momento, el Gobierno mexicano ha manejado principalmente una agenda defensiva, por lo que consideró necesario preparar una agenda ofensiva que permita fortalecer el T-MEC, reducir la incertidumbre y evitar violaciones al acuerdo, como las registradas en el último año por la aplicación de aranceles por parte de Estados Unidos.
“Lo sensato es dividir la negociación en lo que tiene que ver con la política arancelaria, evitar violaciones al T-MEC y establecer una agenda balanceada para seguir teniendo una visión regional en el comercio”.
Foto: Cortesía
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