Ante la posible implementación de la jornada laboral de 40 horas, el presidente de la Cámara de la Industria Textil de Puebla y Tlaxcala, Gustavo Lezama, advirtió que no es factible generar quintos turnos en el sector, debido a que alrededor del 35 por ciento de la capacidad instalada se encuentra ociosa.
En este contexto, propuso que las jornadas adicionales se cubran mediante un banco de horas, esquema que actualmente se discute con la Comisión Laboral del Legislativo federal, con el objetivo de generar mayor flexibilidad laboral y evitar que empresas migren a la informalidad.
De recurrir al esquema tradicional de horas extra, el costo laboral podría incrementarse hasta en 80 por ciento, lo que representaría una presión adicional para las empresas del sector.
Gustavo Lezama señaló que la postpandemia continúa siendo un bache para la industria textil; sin embargo, subrayó que es un mito que la planta productiva sea obsoleta, ya que cuenta con capacidad y tecnología suficientes.
En la región Puebla–Tlaxcala, el sector textil genera 140 mil empleos, en un contexto marcado por quince trimestres consecutivos de caída del PIB manufacturero. A pesar de ello, la región concentra 35 por ciento de la producción textil nacional.
A nivel nacional, la industria textil ha perdido 42 mil empleos, de los cuales alrededor de una tercera parte correspondería a la región Puebla–Tlaxcala.
Asimismo, reconoció el respaldo de los distintos niveles de gobierno, al considerar al sector como industria prioritaria dentro del Plan México, lo que se ha traducido en la fijación de fracciones arancelarias a más de 700 productos asiáticos con los que no existen tratados comerciales.
Finalmente, afirmó que aún existen áreas por corregir en la nueva Ley Aduanera para combatir el contrabando técnico o bronco, al señalar que el punto medular de este problema se encuentra en las aduanas.
Foto de Sergio Cervantes/Agencia Enfoque
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