El Tigre Azcárraga Milmo y Guillermo Cañedo formaron la dupla directiva más influyente en la historia del futbol mexicano y de Televisa en su tiempo.
El Tigre nunca habría podido consolidar su imperio futbolístico-televisivo sin la ayuda y colaboración de Guillermo Cañedo de la Bárcena.
El América, las relaciones con FIFA, los Mundiales del 70 y 86, la construcción del Estadio Azteca, la fundación del OTI, liderando transmisiones de mundiales y eventos internacionales, no se habrían podido lograr sin la colaboración de Guillermo Cañedo.
Guillermo Cañedo fue presidente de la Federación Mexicana de Futbol de junio de 1960 a octubre de 1970 y sentó las bases del liderazgo y hegemonía de “El Tigre” en el futbol mexicano.
Pues bien, Azcárraga Jean tiene en Joaquín Balcárcel Santa Cruz al Guillermo Cañedo que tuvo en su tiempo su padre.
Abogado de profesión, egresado de la Universidad Iberoamericana, hijo de un muy prestigiado contador público especialista en impuestos y uno de los fundadores de la Universidad La Salle en su momento.
Ha realizado una carrera muy interesante y prolífica en el Grupo Televisa; se ha desempeñado como jefe de la Oficina de la Presidencia Ejecutiva, vicepresidente jurídico, director jurídico y actualmente es consejero propietario del Consejo de Administración de Ollamani.
En lo relacionado al futbol, Balcárcel ha sido directivo en Televisa Deportes y en el Club América. Como verá usted, amigo lector, combina experiencia corporativa, conocimiento del medio deportivo y de la industria televisiva, amplio dominio jurídico y una muy fuerte red de conexiones con las altas esferas del mundo político y empresarial, y ni se diga su relación con los dueños del futbol mexicano.
Lo une una profunda amistad con Azcárraga Jean y ha sido uno de los mejores aliados de la poderosa dupla Gómez-de Angoitia; con decirle que ha litigado asuntos jurídicos de alto nivel, en ocasiones con gobiernos estatales y federales, y hasta con el Grupo Carso, en donde siempre ha salido victorioso.
Siempre ha buscado el bajo perfil y nunca ha sido mediático ni ha dado de qué hablar de él, y eso es una cualidad de los operadores más eficientes. Hace ya algunos años, el periodista Luis Castillo lo destapó como el candidato ideal a ocupar la silla de la Federación Mexicana, tanto en la elección de Yon de Luisa como en la de Juan Carlos “La Bomba” Rodríguez y en el interinato de Mikel Arriola. El nombre de Joaquín Balcárcel siempre ha sido mencionado para ocupar la presidencia, pero ahora entendemos el por qué no ha llegado a ocupar esa posición aún, ya que en estos periodos se ha ocupado de la presidencia del Comité de Futbol del América en esta última era, la del tricampeonato de Jardine, en el nacimiento y consolidación del grupo Ollamani como empresa que cotiza en la Bolsa de Valores y en la negociación con “Atlantic Group” para la creación de la nueva empresa “Grupo Águilas, S.A.B. de C.V.”.
Con todo lo anterior, dígame usted, amigo lector, si no es el momento para que Joaquín Balcárcel ocupe la presidencia de la Federación Mexicana de Futbol y le dé continuidad al liderazgo de Azcárraga Jean en el futbol mexicano, y pueda aglutinar a todos los miembros de la Asamblea de Dueños, así como sus intereses.
Luis Castillo lo mencionó con anterioridad (hace varios años) y hoy yo lo considero como el mejor momento para que “El Águila” tenga al Guillermo Cañedo que tuvo en su tiempo su padre, “El Tigre”.
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