La unidad en torno a Tereso Medina y la conformación de un comité ejecutivo que integre a los distintos grupos de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) marcarán el próximo congreso de la organización, que saldrá de su sede tradicional para realizar el XVII Congreso General Ordinario en el Centro Banamex, a un costado del Hipódromo de las Américas.
A diferencia del recinto vecino, caracterizado por las apuestas, la estructura cetemista se mantendrá prácticamente monolítica en torno a la despedida de Carlos Aceves del Olmo, así como a los trabajos encabezados por el comisionado especial para el congreso, José Ismael Flores Cantú, y el secretario de Organización, Pedro Alberto Salazar Muciño.
La señal de respaldo se hizo evidente esta semana, cuando el secretario de Acción Juvenil, Leobardo Soto Enríquez, acompañó a Tereso Medina, quien publicó en redes sociales:
“Es un gusto que nuestro proyecto nacional de unidad cetemista siga creciendo con el apoyo de la Federación de Trabajadores del Estado de Puebla y la Secretaría de Acción Juvenil de nuestra organización”.
En la imagen difundida aparece Soto Enríquez junto a su padre, Leobardo Soto Martínez, respaldando a Medina Ramírez, líder coahuilense que ha impulsado la consigna de “la propuesta en lugar de la protesta”.
Medina Ramírez afirmó que la prioridad es fortalecer la unidad nacional, respaldar a la presidenta y defender la soberanía ante lo que calificó como un trato hostil del presidente de Estados Unidos hacia México, particularmente ante la amenaza de excluir al país del T-MEC.
El dirigente ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria dentro de la CTM: ingresó en 1987 al área jurídica en Coahuila y una década después asumió la dirigencia estatal.
Asimismo, los secretarios generales adjuntos Fernando Salgado y Alfonso Godínez Pichardo se sumaron a la postura de unidad.
El martes, el secretario de Trabajo de la CTM, José Luis Carazo Preciado; el secretario de Acción Juvenil, Leobardo Soto Enríquez; así como Leopoldo Villaseñor y Nereo Vargas Velázquez sostuvieron una reunión con el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, para continuar el diálogo en beneficio de las y los trabajadores.
Jornada laboral de 40 horas con límite de 16 extras
Durante el encuentro se abordó la propuesta de reducir la jornada laboral a 40 horas semanales. Marath Bolaños explicó que el Artículo 123 constitucional establece este límite, lo que representa ocho horas menos que el máximo vigente. Se mantendrá el tope diario de ocho horas, por lo que la jornada ordinaria se distribuiría en cinco días laborales, con al menos un día de descanso por cada seis trabajados.
La transición será gradual: 46 horas en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030, con el objetivo de proteger el empleo y facilitar la adaptación de los centros de trabajo.
La reforma busca reducir el agotamiento laboral, ampliar el tiempo personal y beneficiar a más del 64% de los trabajadores que actualmente laboran más de 41 horas semanales.
En cuanto a las horas extras, se establecerá un límite de hasta 12 horas pagadas al doble y cuatro al triple, contabilizadas a partir de la hora 41 semanal. Con ello se fija un tope máximo de 56 horas semanales y se prohíbe que menores de edad realicen trabajo extraordinario.










