La inseguridad que se vive en Puebla en las últimas semanas no existió con otros gobiernos, como lo asegura Morena.
Desde que llegó la izquierda política a gobernar la entidad, los acontecimientos que han ocurrido recientemente parecen actos terroristas.
El pasado fin de semana, tres personas murieron y cinco resultaron lesionadas tras un ataque armado en un bar de la zona de Angelópolis que se denomina «Sala de Despecho», un hecho que no solamente causó indignación sino miedo entre la población.
Tras ese acontecimiento, fue agredida una multitud de personas con armas de fuego en un baile sonidero en el municipio de Atlixco, en la comunidad de La Trinidad Tepango en la que cinco personas resultaron lesionadas.
Además, esta misma semana un joven de 20 años de edad falleció luego de que un grupo armado disparó en varias ocasiones contra personas que se encontraban realizando faenas comunitarias en el exterior del templo del Señor de la Misericordia en la capital de Puebla. La Arquidiócesis condenó los hechos registrados la tarde de este martes.
Si los acontecimientos pudieran parecer ligeros, existen datos duros y éstos señalan que en los gobiernos de Morena los delitos han crecido, tanto del fuero común como del fuero federal.
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) señala que de 2010 a 2019, el aumento de las transgresiones del fuero común en el estado fue de 10.3 por ciento, esto es, homicidio, lesiones, feminicidio, aborto, secuestro, tráfico de menores, rapto, delitos sexuales, diversos tipos de robo, violencia intrafamiliar, así como delitos contra la sociedad.
La misma entidad señala que los violaciones contra la salud como tráfico, suministro, posesión, cometidos por servidores públicos, contra el ambiente, en materia de propiedad intelectual, delitos electorales, entre otros, crecieron 81.1 por ciento, al pasar de 2 mil 290 a 4 mil 164 de 2012 a 2019.
Solamente se tiene que hacer el ejercicio de comparar la cantidad de infracciones que había en los gobiernos anteriores a Morena con la actualidad.
No es politizar la inseguridad, es reconocer que, los recortes presupuestales aprobados por los diputados federales y locales del oficialismo han afectado gravemente la seguridad en nuestro estado, siendo esta, la principal misión de los gobiernos y en la que la izquierda política ha fallado completamente.









