Miles de partidarios de la República Islámica marcharon este miércoles por el centro de Teherán entre gritos de «venganza» y «no a la rendición» mientras se escuchaban explosiones en las cercanías, en el funeral por varios altos cargos militares iraníes muertos en la guerra contra Israel y Estados Unidos.
La ceremonia se celebró en la céntrica plaza de Engelab (Revolución), uno de los espacios simbólicos de la capital iraní, donde desde mediodía comenzaron a congregarse miles de personas.
La atmósfera era solemne, pero también desafiante.
Los asistentes coreaban consignas mientras pasaban los féretros de once altos cargos militares, entre ellos el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur; el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el jefe del Estado Mayor, Abdolrahim Mousavi, cuyos ataúdes estaban cubiertos con la bandera iraní.
A cada momento se repetían también los cánticos de «Muerte a Estados Unidos» y «Muerte a Israel».
Massive crowds gathered in Tehran’s Enqelab Square for the funeral ceremony of those killed in the Israeli and U.S. attacks on Iran. pic.twitter.com/CAwjeN6JGd
— World Monitor (@MonitorWarnow) March 11, 2026
Pese a los sonidos de explosión de fondo que se escucharon al comenzar el acto, los participantes afirmaron que «no temen a las bombas del enemigo ni a la guerra en general».
«Para mí sería un honor perder la vida apoyando a la República Islámica y a su nuevo líder, el señor Mojtaba Jameneí».
Sama, una ama de casa de 36 años que iba acompañada de su marido.
Así, el funeral se convirtió en una demostración pública de apoyo al nuevo líder supremo del país, Mojtaba Jameneí, y entre la multitud destacaban sus imágenes, así como las de su predecesor y padre, Alí Jameneí, asesinado el primer día del conflicto.
Carteles gigantes con los rostros de ambos colgaban de edificios y farolas, mientras pancartas con sus fotografías eran alzadas por los asistentes, que coreaban consignas en apoyo al nuevo liderazgo.
Pese a estas bajas, los asistentes clamaban: «Ni rendición ni negociación, lucha contra Estados Unidos».
«No vamos a ceder ni un paso ante Estados Unidos, ante el imperialismo. Seguiremos luchando firmes hasta la última gota de nuestra sangre».
Mahin, maestra de primaria de 60 años.
La ceremonia transcurrió bajo fuertes medidas de seguridad, con presencia de fuerzas militares y policiales y vehículos blindados en los alrededores de la plaza Engelab, en lo que es el duodécimo día de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Aydin Shayegan / EFE
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