La Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep) otorgó el reconocimiento Cruz Forjada a 140 estudiantes de las facultades de Artes y Diseño, Ciencias Sociales y Humanidades, Ciencias de la Salud, Ingenierías, así como de la Escuela de Negocios y Economía, correspondiente al periodo Otoño 2025.
Entre las alumnas distinguidas se encuentran María José González Cobos y Amalia Beatriz Narváez Tecpanecatl, estudiantes de la Facultad de Gastronomía.
La Cruz Forjada se entrega a estudiantes que han destacado por su excelencia académica, compromiso institucional y vivencia de valores como la solidaridad, la responsabilidad y la justicia. Este reconocimiento fue creado por Juan Louvier Calderón en 1976 y se ha consolidado como uno de los distintivos más representativos de la institución.

La estudiante María José González Cobos comparte este logro con su amiga y compañera Amalia Beatriz Narváez Tecpanecatl, quien también fue distinguida con la Cruz Forjada.
Durante la ceremonia, el rector de la Upaep, Emilio José Baños Ardavín, señaló que este galardón no solo reconoce el desempeño, la persistencia, la constancia y el crecimiento frente a los desafíos, sino que también representa un símbolo que puede entenderse desde distintas perspectivas personales. Además, evocó la figura de Anacleto González Flores, a quien describió como alguien que abrazó el significado más íntimo y profundo de la cruz y del espíritu de ser forjada.
“Con la cruz, este símbolo, se puede mirar desde diferentes perspectivas, desde luego. A cada uno le puede remitir a diferentes experiencias, situaciones. Ya el nombre nos dice algo, porque es una cruz forjada. Y el hierro se forja con el fuego, con el martilleo, que un poco nos va marcando una tónica de qué nos pudiera representar. Me refiero a Anacleto González Flores”.

Con orgullo, María José González Cobos, estudiante de la Facultad de Gastronomía de la Upaep, muestra su segunda Cruz Forjada.
Por su parte, la estudiante Alexandra García dirigió un mensaje a las y los galardonados, en el que resaltó las noches sin dormir para preparar un examen decisivo, desarrollar un proyecto contra el reloj y equilibrar las responsabilidades académicas con el trabajo y los compromisos personales.
La alumna de la Upaep reconoció el cansancio acumulado, pero también la determinación que llevó a las y los estudiantes a seguir adelante cuando parecía más fácil rendirse.
Fotos: Guillermo Hernández
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