En Huitzilan de Serdán, ante las necesidades que enfrenta la población por la falta de un proyecto de desarrollo por parte del Gobierno Federal, el Ayuntamiento encabezado por el Alcalde Josué Elías Velázquez Bonilla, en coordinación con el Movimiento Antorchista, han impulsado trabajos y apoyos que permiten a la población acceder a beneficios que le permitan una vida más digna.
Durante la entrega de 70 paquetes de lámina galvanizada a igual número de pobladores de la comunidad de San Miguel del Progreso y El Paraíso, Velázquez Bonilla dijo que estas comunidades son un ejemplo de desarrollo y de la lucha organizada, que bajo el proyecto de desarrollo que han impulsado los ayuntamientos antorchistas, se han mejora las condiciones de vida de los pobladores y, además, se ha dado la lucha por obras y apoyos de mayor impacto.
Señaló que gracias al trabajo de las administraciones antorchistas y la lucha organizada se han atendido diferentes carencias de la población, con obras que se han materializado en clínicas, escuelas, pavimentación de calles, drenaje sanitario, andadores, parques recreativos y mucho más.
Indicó que, con una organización y la participación activa de la población, se logró tener la fuerza para exigir mejores condiciones de vida, enfrentar los problemas para lograr el desarrollo no solo de las comunidades sino de muchos hogares.
Mencionó que en todos los sitios se encuentra el trabajo materializado en obras y programas de carácter social que favorecen a todos, sin hacer distinción entre los que se consideran parte de la lucha organizada y de los que se inclinan por otros partidos políticos.
En Huitzilan de Serdán no existía prácticamente ningún servicio; la gente estaba marginada, el municipio estaba en el atraso, vivía prácticamente en la oscuridad. No había luz, drenajes, agua potable, caminos ni andadores, dijo el dirigente del Movimiento Antorchista en el Seccional Zacatlán, Adalid Córdova Muñiz, durante la inauguración de la caja de agua potable en la Cuarta Sección de la cabecera municipal.
Señaló que a finales de los 70 y principio de los 80 vivió una época de explotación por parte del cacicazgo y violencia ejercida por un grupo de pistoleros que en un principio se hacían llamar salvadores, para después terminar siendo los nuevos verdugos de la población huitzilteca. Esta época fue marcada no solo por la violencia, sino también por el atraso, la marginación, la falta de servicios públicos y educativos; fue una época de total oscuridad.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









