En marzo, se requirió de un ingreso mínimo de 4 mil 940.45 pesos en el ámbito urbano para adquirir la canasta básica alimentaria y no alimentaria, mientras que en el medio rural se necesitaron 3 mil 553.46 pesos, tras las alzas de precios registradas, reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En su actualización sobre las Líneas de Pobreza, el organismo informó que el costo de la canasta alimentaria registró un aumento anual en marzo de 2026 de 7.6 por ciento en el ámbito rural y de 8.1 por ciento en el urbano.
Asimismo, señaló que la inflación general anual en marzo de 2026 fue de 4.6 por ciento, lo que representó un incremento de 0.8 puntos porcentuales respecto al mismo mes de 2025.
Por su parte, la inflación mensual de marzo de 2026 fue de 0.9 por ciento, un nivel similar al registrado en julio de 2024, cuando se ubicó en 1 por ciento.
En tanto, durante marzo, la canasta alimentaria aumentó 2.2 por ciento en el medio urbano y 2.8 por ciento en el rural, casi tres veces por encima de la inflación general.
Los productos con mayor incidencia en la variación de precios fueron el jitomate y el limón. El jitomate tuvo mayor impacto en el ámbito rural, mientras que el limón lo tuvo en el urbano.
El tercer producto con mayor incidencia fue el chile en el ámbito rural y la papa en el urbano.
En ambos casos, el jitomate y los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar fueron los rubros que más contribuyeron al incremento anual del valor de la canasta alimentaria.
En el caso de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, la incidencia fue mayor en el ámbito urbano, mientras que el jitomate tuvo mayor peso en el rural.
Finalmente, el tercer rubro con mayor incidencia fue el bistec de res en el medio rural y la leche pasteurizada de vaca en el urbano.
Foto de Oscar Rodríguez/Agencia Enfoque
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