Para que no quede duda sobre algunas protestas registradas entre 2025 y 2026, la administración central del Instituto Politécnico Nacional (IPN), incluida la Dirección General, ha sido sometida a una estricta vigilancia en sus finanzas y en la administración de su patrimonio. En total, ha enfrentado 16 revisiones por parte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), el Órgano Interno de Control (OIC), la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, así como despachos externos. Estas fiscalizaciones han arrojado cuentas limpias.
En años previos, al inicio de la gestión del director, el poblano Arturo Reyes Sandoval, desde diciembre de 2020, el IPN fue escrutado en al menos 10 ocasiones por la ASF. En conjunto, suman 26 auditorías realizadas por diversos órganos fiscalizadores, las cuales han generado recomendaciones y observaciones. Esta última figura es común en todos los organismos auditados y se refiere a señalamientos de casos específicos que pueden ser solventados.
Reyes Sandoval se refirió a quienes exigen auditorías desde 2020, al señalar que estas ya se han realizado desde ese año y que el Politécnico es uno de los entes más auditados, procesos en los que el IPN ha salido casi sin observaciones.
“A menos de que haya alguna otra cosa, pero continúan haciéndose y esas auditorías son un proceso normal. Yo creo que, en el Gobierno Federal, donde nos incluimos como Politécnico, somos de los organismos más auditados y con mayores controles”, dijo a finales de abril a estudiantes consejeros representantes de diversas escuelas del Politécnico, a quienes escuchó para atender sus demandas.
Reyes Sandoval señaló que siempre se ha actuado —y se seguirá haciendo— contra cualquier servidor público que haya cometido alguna ilegalidad; ese ha sido el eje de la administración y así continuará.
Las becas y la gestión financiera de ingresos y egresos de los recursos públicos federales; los ingresos excedentes en los Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyT); los controles de la Secretaría de Investigación y Posgrado; las contrataciones; el pago de servicios personales, entre otros rubros, han sido revisados por la ASF durante toda la administración de Reyes Sandoval.
Desde 2021, primer año de su gestión, se han practicado diversas auditorías: desde las de tipo forense hasta revisiones de partidas personales, pasando por auditorías de gestión financiera, del programa de becas y del ejercicio del presupuesto federal, además de auditorías externas. Sus recomendaciones y pliegos de observaciones se han atendido, incluidas ocho auditorías realizadas en 2026.
Sobre la fiscalización constante, Reyes Sandoval reiteró que el IPN está bien vigilado.
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Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.








