En México es alarmante que sólo el 3.2 % de las empresas formales cumplan con el reparto de utilidades a sus trabajadores, cifra que reveló la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) con datos del 2025.
Lo anterior, a pesar de que es un derecho respaldado en el Artículo 123 de la Constitución Mexicana y en los artículos del 117 al 123 de la Ley Federal del Trabajo (LFT), que establecen que de la utilidad neta que se genera en las empresas los trabajadores tienen derecho a percibir el 10 % y el restante 90 % se queda en manos de los dueños de las empresas.
El reparto de utilidades en nuestro país se originó como un incentivo a la productividad y también como un instrumento que sirviera para una mejor distribución de la riqueza social, pero al saber que sólo 3 de cada 100 patrones cumplen con ese derecho, refleja y muestra sobreexplotación de los trabajadores y que hay una abusiva e injusta distribución de la riqueza que genera toda la clase obrera y el sistema capitalista sigue siendo injusto e inhumano.
Everardo Lara Covarrubias, especialista en asuntos laborales y Consejero Jurídico de la Defensoría Nacional de los Trabajadores, en un análisis titulado Acerca del Reparto de Utilidades, señaló que en México ese reparto siempre ha estado ligado a los intereses económicos de los dueños de las empresas, porque los patrones recurren a trampas con simulaciones contables y a maquillajes en sus declaraciones ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Con las cifras de la utilidad generada, donde frecuentemente se reportan pérdidas o ganancias mínimas, buscan justificar que no hubo utilidad. El reparto de utilidades en México es un escándalo, dijo.
Lara Covarrubias indicó que repartir las utilidades es un derecho colectivo y no individual, lo que significa que para exigir con éxito se necesita la organización de los trabajadores a través de un sindicato verdadero, que sea el titular del Contrato Colectivo de Trabajo. Sin embargo, en muchas empresas mexicanas no existe un sindicato o lo que hay es un sindicato de protección o patronal.
La única vía para hacer valer este derecho es la construcción de un sindicato genuino y combativo al que pertenezcan todos los trabajadores y organizados, se dispongan al luchar para defender sus intereses, porque si la clase obrera es la que produce la riqueza nacional, también debe ser ella quien se beneficie con una justa y equitativa distribución.
Además, los trabajadores deben saber que el incumplimiento del reparto de utilidades es una causa válida para el estallamiento de una huelga, concluyó.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









