La cantante estadounidense Katy Perry y la brasileña Anitta encabezaron este viernes la ceremonia de inauguración del Mundial en Estados Unidos, previo al partido entre la selección anfitriona y Paraguay, correspondiente al Grupo D del torneo.
El espectáculo también contó con la participación de la rapera Lisa y del cantante de hip hop Future.
Al encuentro, disputado en el Estadio de Los Ángeles, ubicado en Inglewood, estaba prevista la asistencia del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en representación del gobierno estadounidense, así como del presidente de Paraguay, Santiago Peña.
Entre los asistentes también destacó la presencia del actor Tom Cruise, acompañado por el exfutbolista David Beckham.
Una banda de guerra, integrada por percusionistas vestidos con los colores rojo, blanco y azul, abrió el espectáculo junto a una enorme réplica de la Copa del Mundo de la FIFA. El estadio aún presentaba numerosos asientos vacíos al inicio de la ceremonia, aunque estos se fueron ocupando conforme avanzó el evento.
En una referencia a la cultura de la Costa Oeste, la surcoreana Lisa apareció vestida de blanco sobre una tabla de surf.
Poco después, Anitta se incorporó al escenario detrás de ella, en un recinto que todavía lucía semivacío.
Minutos antes del silbatazo inicial entre Estados Unidos y Paraguay, Katy Perry apareció en el escenario junto a un niño noruego llamado Luka, con quien interpretó el tema «Wonder».
La estrella del pop portaba un voluminoso vestido plateado y su presentación, ya con una mayor asistencia en las gradas, generó gran expectativa entre los aficionados.

La propuesta visual rindió homenaje a algunos de los símbolos más representativos de Los Ángeles, incluyendo una recreación de la emblemática Ruta 66 y del icónico letrero de Hollywood.
Finalmente, todos los artistas se reunieron en el escenario principal junto a una réplica gigante de la Copa del Mundo, cerrando la primera parte del espectáculo de manera espectacular.
La mayor parte del torneo se disputará en Estados Unidos, país que albergará la mayoría de los encuentros de la Copa del Mundo. De los 104 partidos contemplados en este nuevo formato, 78 se jugarán en territorio estadounidense.
Los encuentros estarán distribuidos en once ciudades: Boston, Nueva York/Nueva Jersey, Filadelfia, Atlanta y Miami, en la Costa Este; Kansas City, Dallas y Houston, en la región central; mientras que la Costa Oeste completará el calendario con partidos en San Francisco, Seattle y Los Ángeles.
El torneo coronará a su nuevo campeón el próximo 19 de julio, cuando se dispute la gran final en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey.
Más allá de la competencia por el título, esta edición del Mundial se lleva a cabo en medio de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y el gobierno de Teherán, situación que ha provocado que la participación de la selección de Irán en territorio estadounidense se desarrolle bajo un operativo de seguridad sin precedentes y un estricto seguimiento internacional.
El conjunto iraní disputará sus partidos de la fase de grupos en la Costa Oeste, específicamente en Los Ángeles y Seattle, un contexto que añade presión adicional a la situación que se vive actualmente en Oriente Medio.









