Como parte de su estrategia para eliminar el uso de agua potable en la producción de concreto, Cemex firmó un convenio con Grupo Embotellador PepsiCo (GEPP) que le permitirá duplicar el volumen de agua alterna que recibe de la empresa refresquera.
Al tratarse de agua que no es apta para consumo humano, su aprovechamiento en procesos industriales contribuirá a liberar miles de litros de agua potable para las comunidades.
Al cierre de 2025, Cemex logró sustituir el 67 por ciento del agua utilizada en sus operaciones por fuentes no potables. Además, en 180 plantas de concreto distribuidas en el país ya no emplea agua potable en sus procesos productivos.
La colaboración entre ambas empresas inició en 2017, cuando Cemex comenzó a recibir agua residual de procesos industriales de la planta de GEPP en Iztacalco, Ciudad de México. Debido a sus características, este recurso puede utilizarse en la fabricación de concreto.
Dos años después, la compañía incorporó agua de características similares proveniente de la planta de GEPP en Querétaro. Gracias a ello, ha dejado de utilizar 670 mil metros cúbicos de agua potable, volumen equivalente a llenar siete veces el Museo Soumaya.

Con el nuevo convenio, Cemex podrá recibir agua no potable de 11 plantas de GEPP ubicadas en distintas regiones del país.
La iniciativa forma parte de la estrategia de sostenibilidad de la empresa, que contempla el uso de fuentes alternativas como aguas residuales industriales tratadas, agua de lluvia captada y efluentes generados por la industria de bebidas.
De esta manera, el agua de alta calidad puede destinarse prioritariamente al consumo humano y a las actividades agrícolas, contribuyendo a la seguridad hídrica y a la reducción de la presión sobre los recursos disponibles.
A 120 años de su fundación, Cemex mantiene su apuesta por la innovación y la sostenibilidad, con el objetivo de fortalecer sus operaciones y generar valor en las comunidades donde tiene presencia.









