El 1 de diciembre de 1955, Rosa Parks regresaba de su jornada laboral, se subió a un autobús en la ciudad de Montgomery, capital del estado sureño de Alabama y se sentó en uno de los asientos reservados para la población negra, conforme a las leyes segregacionistas vigentes en Estados Unidos.
El autobús estaba atestado y ante el requerimiento de que se levantara para dejárselo a un blanco, ella se negó a ceder su asiento. Fue arrestada y trasladada a un calabozo, pero su detención desencadenó una inesperada y rápida reacción de la comunidad negra.
Hubo un boicot masivo al transporte público y aquella respuesta contra el ‘apartheid’ duró 381 días. Un bloqueo que terminó oficialmente el 21 de diciembre de 1956, un día después de la entrada en vigor de la orden judicial de la Corte Suprema que declaraba inconstitucional la segregación racial en el transporte público.
El gesto de Parks trascendió la simple desobediencia civil para convertirse en un punto de inflexión histórico en la lucha por la igualdad en Estados Unidos. Cinco años después, en 1964, el Presidente demócrata Lyndon B. Johnson promulgó la Ley de Derechos Civiles, que prohibía la discriminación racial en espacios públicos, en el trabajo y la educación.
Rosa Lee Parks nació el 4 de febrero de 1913 en Tuskegee, Alabama. Hija de un carpintero y una maestra de ascendencia africana, creció en Alabama, un estado dominado por el sistema de segregación racial que separaba a los ciudadanos negros de los blancos en casi todos los aspectos de la vida pública. Antes de su arresto por negarse a ceder su asiento a un pasajero blanco en un autobús público, trabajaba como costurera en unos grandes almacenes en Montgomery.
De acuerdo a la agencia de noticias española EFE, aunque su gesto no fue deliberado, Parks era una mujer congruente. Casada con el barbero y activista Raymond Parks, desde los años 40 participó activamente en el registro de voto de los ciudadanos afroamericanos.
Tras el acto de resistencia civil, tanto ella como su marido sufrieron represalias laborales. Las dificultades para encontrar un trabajo estable y las amenazas de muerte motivaron su traslado en 1957 a Detroit, centro industrial del Norte que contaba con una menor segregación legal.
Parks fue reconocida con la Medalla Presidencial de la Libertad, máxima distinción civil de Estados Unidos en 1996 y la Medalla de Oro del Congreso, el más alto honor otorgado por el legislativo en 1999 y la revista Time la incluyó, ese año, entre las ‘20 personas más influyentes del siglo XX’.
Tras su muerte a los 92 años en 2005, se convirtió en la primera mujer en la historia estadounidense en ser velada en el Capitolio de Washington.

Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









