En la población de Aalborg, en Dinamarca, decenas de Papás Noel, Mamás Noel y elfos de todo el mundo se reúnen para celebrar el Congreso Mundial de Papás Noel o Santa Claus. La tradición veraniega nació en 1957 y ofrece a los profesionales de la Navidad un espacio para intercambiar anécdotas, comparar barbas y perfeccionar su oficio antes de la temporada navideña.
El evento, que el próximo año cumple su 70 aniversario, fue creado originalmente para entretener a los niños. Con el tiempo, se convirtió en una reunión popular para los Santa Claus que trabajan en tiendas y centros comerciales. La agenda incluye degustación de galletas de jengibre, envoltura de regalos, modelado de globos y desfiles.
El organizador Peter Gislund, quien también se disfraza de Papá Noel en Aalborg, señaló: “Las abuelas dicen que es demasiado pronto para venir, pero los niños dicen ¡Hurra! Papá Noel ya está aquí.
La reunión anual de cuatro a principios del mes de julio días atrae a participantes de lugares como Australia, Hong Kong, Canadá y Estados Unidos. La mayoría de los aproximadamente asistentes proceden de Escandinavia, pero algunos viajan desde más lejos, como Paradise Yamamoto desde Tokio.
¡Esto es muy divertido, tantos niños… Jo, jo, jo!, dijo Yamamoto tras desfilar ondeando una bandera japonesa y bailando al son de Feliz Navidad. Robert Hercz, un Papá Noel noruego de 64 años, asistió por primera vez y dijo: O lo tienes o no lo tienes, tenemos el verdadero espíritu de Papá Noel pues se trata de dar, compartir y llenar de alegría los corazones de la gente.
Peter Gislund indicó que cuando los Papás Noel se juntan, siempre socializan y charlan un poco, quizás le pongo un poco de brillo a la barba y cosas así, esa es la parte buena de conocer a Papás Noel de todo el mundo.
Para Simon Brons, un Papá Noel danés de 33 años, el evento demostró que el espíritu festivo no es solo para Navidad, es una sensación que se tiene en el estómago pues si quieres, puedes tener Navidad todo el año.
Aunque el evento es famoso por llenar las calles de música, villancicos y desfiles, los participantes admitieron que los tradicionales trajes de terciopelo rojo resultaron bastante sofocantes bajo el intenso sol veraniego y la ola de calor que azota a Europa.
Aprovecharon la reunión para intercambiar anécdotas, consejos sobre el cuidado de la barba y trucos del oficio, además de realizar concursos para comer galletas de jengibre, desafíos de envolver regalos y creación de figuras con globos.

Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.








