Por Leticia Montagner
Una generación de una niñez con miopía crece ante nuestros ojos, es una epidemia, en gran parte no reconocida, que afecta su visión.
Los miopes pueden ver claramente objetos cercanos, pueden leer, pero su visión de lejos es borrosa y se corrige con anteojos o lentes de contacto para poder ver el pizarrón, andar en bicicleta y reconocer rostros en la calle.
Una creciente incidencia está relacionada con los cambios en el comportamiento de los niños, por el poco tiempo que pasan al aire libre por la pandemia, además de la frecuencia con la que miran pantallas en casa por no disfrutar actividades iluminadas por la luz del día.
La propensión a la enfermedad está determinada por la genética y el entorno, los descendientes con uno o ambos padres miopes tienen más probabilidades de padecerla.
Las cifras son aterradoras, ya que la Organización Mundial de la Salud calcula que la mitad de la población mundial podría ser miope para 2050. En Asia, el 85 % del alumnado de secundaria son miopes y son propensos a desarrollar cataratas, glaucoma y degeneración del centro de la retina.
Los expertos, aseguró el diario The New York Times, creen que la causa probable del aumento de ese mal, son los factores ambientales, en especial la menor exposición a la luz exterior, debido a los estudios y tareas en computadora, la atracción irresistible de los dispositivos electrónicos y las preocupaciones por la pandemia.
Investigaciones recientes sugieren que los meses de confinamiento provocado por el Covid-19 pudieran acelerar la progresión silenciosa de la miopía. En Canadá se analizó la actividad física durante el confinamiento y reveló que los menores de 8 años pasaban un promedio de cinco horas frente a las pantallas dedicadas al entretenimiento y las tareas escolares.
En China, llegaron a la conclusión que el 2020 fue el año de la miopía de la cuarentena, lo mismo sucedió en los Países Bajos y en Sídney, Australia. La explicación más probable es la falta de exposición a la luz del exterior. El exceso de lectura no fomenta la miopía, se debe al exceso de tiempo de estancia en espacios interiores.
Actualmente, la prevención más eficaz tal vez sea que las y los pequeños pasen menos tiempo frente a las pantallas y más al aire libre.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.










