Inicia en Puebla la temporada del mole de caderas, han sido varios restauranteros los pioneros y promotores del platillo pero me gustaría destacar para iniciar a uno de ellos, Onésimo Sánchez del Restaurante «el Burladero», emprendedor incansable que con el paso de los años logró posicionar cada mes de octubre al mole de caderas en la mente del comensal.
Cómo emprendedores tenemos mucho que aprender del mole de caderas, atributos que podemos adaptar a nuestro producto o servicio.
A continuación algunas ideas de cómo el platillo ha generado condiciones de «blue ocean»:
- Apropiación
Aún cuando dos estados cuentan con la titularidad del platillo, Puebla se ha apropiado del concepto. Adopta la estrategia ¡hazte el titular del modelo de negocio!.
- Exclusividad
El origen del mole de cadera es sencillo, sin embargo el platillo se ha posicionado cómo algo aspiracional y exclusivo. Haz lo mismo! Que tu marca sea digna de presumir por parte de tus clientes.
- Diferenciación
El mole de caderas presenta un gran factor diferenciador, su proceso que es todo un rito, una antigua tradición que inició en la época virreinal. Busca que tu marca tenga un diferenciador tan difícil de imitar cómo ocurre con el mole de caderas.
- Escasez
El platillo solo se puede disfrutar en los meses de octubre y noviembre, lo que genera que el mercado sepa que lo tiene que comprar de inmediato, debido a esa condición de escasez.
Genera promociones y productos de carácter temporal que inviten al consumidor a la acción, es decir a realizar la compra ya.
- Monetización
El mole de caderas no es barato, el platillo para una persona ronda los 500 pesos, pero cada peso lo vale.
Esfuérzate por hacer lo mismo, que tu producto no sea barato, que sea de precio alto pero el cliente lo pague más que satisfecho.
- Innovación
Podemos encontrar incluso algunos ejemplos de innovación en el platillo original como fue en el caso de Polo Pulido (qepd) quien innovó en Tehuacán generando un platillo alterno inspirado en el mole de caderas, «el huatesmole» platillo que a diferencia del primero, se podía servir todo el año en su restaurante.
No hay duda de que el mole de caderas nos deja grandes aprendizajes, buen provecho.










