El plan B de la reforma electoral, que será analizada en estos días, contiene implicaciones regresivas al sistema electoral mexicano y de aprobarse provocaría en la ciudadanía desconfianza en la protección de sus datos personales, aunado a que cambiaría el sistema de atención ciudadana en los módulos, enfatizó Leonardo Méndez Márquez, vocal ejecutivo de la junta distrital 11 en el estado de Puebla del Instituto Nacional Electoral (INE).
Acompañado de Diana Ríos Hernández, vocal de la organización electoral distrital, Méndez Márquez destacó que la identificación por excelencia con la que cuenta un ciudadano mexicano es la credencial de elector y, por ello, el INE tiene un cuidado riguroso de la protección de datos personales, que inicia desde las instalaciones en la que es resguardada toda esta información; sin embargo, la reforma electoral impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador propone que desaparezcan los módulos y la información se traslade a instituciones públicas donde se puedan generar espacios en comodato, que no reúnen las condiciones para garantizar el resguardar los datos personales.
Al trasladarse a espacios públicos, cambiarán los horarios de atención y los trámites tardarán más.
«La afectación más importante para la ciudadanía es la poca confianza que habría en la protección de datos personales».
Por su parte, Diana Ríos Hernández, vocal de organización electoral distrital, detalló que uno de los cambios que se presentarían con la reforma electoral se encuentra en la estructura para organizar y llevar a cabo un proceso electoral, ya que, si actualmente Puebla cuenta con quince juntas distritales y una junta local que se encargan del trabajo operativo y ejecutivo, se verán disminuidos en personal y tiempos.
Entre otras de las tareas fundamentales que realiza el área donde labora Ríos Hernández, destaca la ubicación de espacios de casillas para garantizar los permisos para la instalación. Con la reforma electoral no hay la certeza de la instalación de las casillas con los funcionarios debidamente capacitados y certificados.
Si los funcionarios no saben realizar el llenado de actas, no cuentan con el paquete electoral completo, no instalan debidamente las casillas ni trasladan correctamente los paquetes electorales a la junta local, derivaría en que se rompa la cadena de custodia y, por lo tanto, se podrían anular las elecciones.

Ríos Hernández recordó que para el proceso electoral del 2024 en Puebla se renovará la gubernatura, presidencias municipales, diputaciones federales y locales, así como senadurías, lo que conlleva a hacer un gran esfuerzo para garantizar el orden.
El vocal ejecutivo de la junta distrital 11 y la vocal de organización electoral distrital coincidieron en que gracias a las funciones que realiza hoy el INE México tiene democracia, garantiza que no haya revueltas, que haya paz social y transición de poder en tranquilidad, para que no haya conflictos como sucede en otros países de Latinoamérica.
Fotos de Juan Ambrocio / Agencia Enfoque









