La Escuela Libre de Derecho de Puebla (ELDP) realizó el foro “Derechos Humanos, una visión comparada España–México. Gobernanza, nuevas tecnologías y derechos humanos en la era digital”, un espacio académico que reunió a especialistas del ámbito judicial y universitario para analizar los retos que plantean las innovaciones tecnológicas en la protección, promoción y garantía de los derechos humanos.
El encuentro contó con la participación del maestro Israel Argüello Boy, magistrado presidente del Tribunal Electoral del Estado de Puebla, y de la doctora Irma Josefina Montiel Rodríguez, magistrada del mismo órgano, quienes moderaron las ponencias impartidas por el Dr. Antonio Solera Castillo —académico, defensor de derechos humanos y excandidato a ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación—; el doctor Rubén Miranda Gonçalves, profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y exmagistrado suplente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias; así como del maestro Oscar Martín del Razo Peña, coordinador académico de la ELDP.
Rubén Miranda destacó que la inteligencia artificial (IA) se ha diseñado para resolver problemas y optimizar procesos humanos, impactando áreas como la medicina, la industria y las comunicaciones. Subrayó que su capacidad para procesar grandes volúmenes de datos abre oportunidades inéditas, pero también plantea riesgos como ciberacoso, grooming, exposición a contenidos inapropiados, discurso de odio, explotación sexual o manipulación informativa.
El académico advirtió además que, según datos de Science Daily, más de un tercio de los niños menores de un año han interactuado con pantallas, lo que exige reforzar los marcos de protección digital para la niñez y la adolescencia. Señaló también fenómenos emergentes vinculados al uso intensivo de dispositivos electrónicos, como el vamping, la nomofobia y el gambling, que se han convertido en nuevos campos de estudio.
En materia de cibercriminalidad, señaló amenazas como los deepfakes, el phishing automatizado, el smishing y el skimming digital, capaces de manipular decisiones, alterar percepciones o vulnerar información sensible.
Miranda también abordó el avance de la neurotecnología, que hoy permite registrar o incluso extraer información neuronal. Mencionó el caso de Neuralink, cuyo primer implante de chip en un ser humano abre la posibilidad de comunicación directa entre el cerebro y dispositivos electrónicos. Advirtió que, sin límites éticos y regulatorios claros, estos avances pueden derivar en riesgos de deshumanización.
Por su parte, Antonio Solera afirmó que la eficacia de los derechos humanos debe actualizarse ante el acelerado desarrollo de la IA. Expuso que países como Brasil ya utilizan algoritmos para agilizar trámites judiciales e incluso para emitir resoluciones en menor tiempo. No obstante, recalcó que las recomendaciones de organismos como la UNESCO y la OCDE, aunque valiosas, no son vinculantes; por ello, consideró indispensable avanzar hacia una regulación jurídica sólida y hacia la creación de un código ético universal que rija el uso de tecnologías emergentes.
Solera subrayó que la IA puede reducir tiempos procesales y combatir la corrupción, siempre bajo estricta supervisión humana, pues las decisiones con implicaciones jurídicas deben permanecer en manos de autoridades competentes.
El foro concluyó con un diálogo entre estudiantes, académicos y especialistas, en el que se discutieron los desafíos legislativos, éticos y sociales derivados del uso de tecnologías avanzadas en los ámbitos judicial y social.
Con este encuentro, la Escuela Libre de Derecho de Puebla reafirma su compromiso con la formación jurídica, la investigación interdisciplinaria y la preparación de profesionales capaces de enfrentar los retos de un entorno digital cada vez más complejo.
Foto de ELDP
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