La pérdida de masa muscular derivada del sedentarismo se ha convertido en un problema de salud pública que incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y osteomusculares, advirtieron especialistas de la UPAEP y de la Universidad Autónoma de Chile.
Durante la conferencia «Salud muscular, implicaciones de la inactividad física y la conducta sedentaria», Jessica Lilia Nava Avilés, jefa de Enseñanza de la Clínica de Nutrición del Centro de Salud Integral UPAEP, señaló que una de cada tres personas adultas no cumple con los niveles mínimos de actividad física recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Explicó que evaluaciones realizadas mediante bioimpedancia han detectado una disminución significativa de masa muscular en jóvenes, adultos y adultos mayores, especialmente en las piernas, debido a las largas jornadas que pasan sentados.
Advirtió que esta condición favorece el aumento de grasa corporal y eleva el riesgo de sarcopenia, fracturas, hipertensión, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Por su parte, Felipe Hermosilla Palma, investigador de la Universidad Autónoma de Chile, destacó que realizar ejercicio regularmente no elimina por completo los efectos negativos de permanecer sentado durante varias horas al día.
Señaló que las pausas activas cada 30 o 45 minutos, así como caminar, subir escaleras o realizar movimientos de movilidad, ayudan a reducir los efectos del sedentarismo y mejoran la circulación, la concentración y el bienestar general.
Los especialistas coincidieron en que la actividad física debe complementarse con ejercicios de fuerza para conservar la masa muscular y mejorar la calidad de vida, además de que el peso corporal ya no es suficiente para evaluar el estado de salud de una persona.
Finalmente, llamaron a fomentar hábitos de movimiento desde edades tempranas y a incorporar la actividad física como parte de la rutina diaria para prevenir enfermedades y mantener una adecuada salud muscular.









