En Estados Unidos, casi la mitad de los adultos padece hipertensión arterial, conocida como un “asesino silencioso”, ya que puede contribuir al infarto de miocardio, al ictus y a la insuficiencia cardiaca sin presentar síntomas previos.
Aunque antes se pensaba que la hipertensión afectaba principalmente a personas mayores, investigaciones recientes muestran que una proporción creciente de personas de entre 35 y 64 años muere por enfermedades cardiacas relacionadas con este padecimiento. De acuerdo con expertos médicos consultados por el diario estadounidense The New York Times, algunos pasos sencillos pueden ayudar a controlar la presión arterial:
1. Conozca sus cifras.
Parece obvio, pero conocer la presión arterial es un buen punto de partida. Más de la mitad de las personas con hipertensión descontrolada no sabe que la padece. Es importante medirla al menos una vez al año. Hasta el 30 % de los pacientes puede presentar “hipertensión de bata blanca”, es decir, niveles elevados solo en la consulta médica.
2. Comprenda su riesgo personal.
La hipertensión puede tener múltiples causas y desarrollarse con el tiempo debido a factores genéticos y ambientales, como fumar, el sobrepeso o dormir mal. Quienes tienen antecedentes familiares de infarto de miocardio o ictus presentan mayor riesgo. Además, la edad influye, ya que las arterias se endurecen con el paso del tiempo.
3. Siga una dieta cardiosaludable.
Adoptar una alimentación saludable es clave. En particular, la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) ha demostrado ser más eficaz que diversos cambios de estilo de vida y técnicas de reducción del estrés para disminuir la presión arterial, según un análisis de más de 100 estudios. Esta dieta prioriza alimentos ricos en potasio, un electrolito que ayuda a eliminar el sodio y relaja las paredes arteriales. El exceso de sodio, en cambio, provoca retención de líquidos y eleva la presión en los vasos sanguíneos.
4. Muévase y reduzca el estrés.
El ejercicio aeróbico fortalece el corazón, permitiéndole bombear con menor esfuerzo, y es uno de los hábitos más efectivos después de la dieta DASH. También son útiles los ejercicios isométricos, como las sentadillas de pared o las planchas, que implican contraer los músculos y mantener una posición.
5. No tema a los medicamentos.
El objetivo del tratamiento es mantener la presión arterial por debajo de 130/80 mm Hg; niveles inferiores a 120/80 mm Hg son aún más favorables. En muchos casos, esto requiere medicación. Existen diversas opciones eficaces y accesibles. Aunque algunos fármacos pueden causar efectos secundarios, los médicos pueden ajustar el tratamiento para minimizarlos.
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Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









