De enero a junio de 2026, la Fiscalía General del Estado de Puebla registró mil 28 casos de robo de autopartes en la entidad, de los cuales 794 ocurrieron en la capital poblana. Ante esta problemática, la diputada local de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), María Soledad Amieva Zamora, presentó una iniciativa para sancionar tanto el robo como la comercialización de piezas sustraídas de vehículos automotores.
La propuesta plantea que, cuando se sustraigan una o más partes incorporadas a un vehículo automotor destinadas a su funcionamiento, seguridad, identificación o integridad estructural, se imponga una pena de tres a siete años de prisión y una multa de 500 a mil Unidades de Medida y Actualización (UMA).
En cuanto al robo de accesorios o elementos de equipamiento del vehículo, las sanciones se determinarán conforme a las fracciones I y IV del artículo 374 del Código Penal, las cuales contemplan penas que van de seis meses a aproximadamente ocho años de prisión, además de multas de 100 a 400 UMAs.
No obstante, la iniciativa establece que los accesorios, bienes de uso personal, mercancías, equipaje o dispositivos que se encuentren dentro del vehículo al momento del robo no serán objeto de estas sanciones específicas.
Asimismo, propone reformar el artículo 375 para castigar con seis a doce años de prisión y multas de 500 a 2 mil UMAs a quien, con el propósito de obtener un beneficio económico, almacene, distribuya, enajene, trafique o comercialice partes, piezas o componentes sustraídos de un vehículo automotor, ya sea mediante establecimientos físicos, plataformas digitales u otros medios electrónicos.
La iniciativa precisa que la sola posesión, publicación, exhibición o anuncio de una autoparte no será suficiente para acreditar la comisión del delito. Para ello, deberá demostrarse la procedencia ilícita de las piezas, que el responsable conocía ese origen y que actuó con la finalidad de obtener un beneficio económico.
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