La extracción de musgo afecta a insectos alacranes, arañas y aves, entre otros animales que habitan en ecosistemas húmedos, por lo que las autoridades exhortaron a la población a utilizar elementos alternativos en esta temporada decembrina en la elaboración de pesebres.
‘La extracción de musgo genera un fuerte impacto en el ecosistema, pues disminuye la humedad de los bosques y aumenta la erosión del suelo’, señaló el Ministerio del Ambiente de Ecuador (MAE), que inició la campaña ‘No arranques la piel de los bosques’.

En redes sociales, la dependencia apuntó que durante los últimos ocho años junto con la Policía trabajan en esa campaña a fin de ‘sensibilizar a la ciudadanía sobre el daño ambiental que causa la extracción de musgo, bromelias, líquenes y helecho’.
La MAE refirió que tan solo el año pasado se retuvieron más de 900 kilos de musgo que se comercializaban de manera ilegal en ferias y mercados.
“Una vez que se extraen estos recursos naturales no vuelven al medio silvestre”.
El ministro de Medio Ambiente, Raúl Ledesma, apuntó que la campaña ‘se orienta a crear una conciencia ambiental en la ciudadanía y que se busquen materiales alternativos que contribuyan a la construcción de los pesebres, como el musgo trabajado con fibras naturales por parte de algunas comunidades autorizadas’.
Por su parte, el comandante de la unidad de Policía del Medio Ambiente, Edison Venegas, informó que esa institución decomisó en 2017 unos mil 021 kilos del material vegetal y el año pasado, 982 kilos.

Venegas puntualizó que de acuerdo con la ley se sancionará con pena privativa de libertad de uno a tres años y establece sanciones económicas que van de cinco a 200 salarios, a quienes extraigan, transporten y comercialicen material vegetal.
El Ministerio de Medio Ambiente puntualizó que ‘los musgos y las bromelias cumplen un papel importante en los ecosistemas. Al ser las primeras plantas en el suelo, crean un hogar para otras especies vegetales y animales pequeños’.
El MAM apuntó que ‘actúan como esponjas, almacenan la humedad del aire y el agua de lluvia. Así alimentan ríos y arroyos de los que dependen animales, plantas y seres humanos’.
Con información de Notimex
Fotos de Pixabay y Twitter @CORPOGUAVIO










