Una vez que varios pacientes con síntomas de COVID-19 llegaron de Vail, Colorado, a Puebla fueron atendidos en el Hospital Ángeles.
En el mismo hospital, un camillero -cuya identidad debe protegerse- fue contagiado en el proceso de dar atención a los pacientes.
Me dice personal del Hospital Ángeles que su área de terapia intensiva ya fue rebasada por enfermos que se presume padecen COVID-19.
Está claro que no funcionan los protocolos de protección al personal médico, y eso lo demuestra el contagio del camillero.
Me comparten que el camillero del Ángeles fue trabajador jubilado de la BUAP, por lo que ingresó al Hospital Universitario donde identificaron la presencia de sangre en la orina y un fuerte dolor abdominal.
El paciente fue ingresado con insuficiencia renal, sin embargo, a pesar de la adecuada atención médica brindada en el HUP, falleció por problemas en los pulmones relacionados con neumonía.
Los médicos del HUP aplicaron la prueba, dando positivo, pese a que no presentó síntoma respiratorio alguno.
Algo muy preocupante es que fuentes cercanas a la familia me informan que la esposa del camillero del Ángeles, quien trabaja en un hospital público, también ha comenzado a presentar los síntomas correspondientes al COVID-19.
Gracias y hasta mañana.

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