La pandemia desatada por el nuevo coronavirus COVID-19 cumple tres meses desde que su aparición fue reportada por el médico chino Li Wenliang, pero sin que el mundo tenga una visión clara de su final.
El médico Li envió a colegas el 30 de diciembre un reporte sobre una enfermedad no conocida, pero fue reprendido por las autoridades chinas por difundir rumores, hasta que la expansión de la entonces desconocida COVID-19 llevó a la declaratoria oficial de emergencia.
El primer antecedente sobre el cual existe un mínimo de certeza se ubica el 17 de noviembre, el llamado ‘paciente cero’, un hombre de 55 años de edad y habitaba en la ciudad china de Wuhan, recuerda el South China Morning Post.

En estos tres meses, o casi cinco si el conteo se realiza desde noviembre, el Centro Johns Hopkins de Ciencia e Ingeniería de Sistemas reporta hasta este sábado 1.721.353 de personas contagiadas, con 104.800 decesos.
Tras su surgimiento en Wuhan, la enfermedad pronto alcanzó a los países vecinos de China pese a las medidas de cerrar fronteras o evitar la llegada de ciudadanos de ese país, salvo Corea del Norte, que a la fecha rechaza tener contagios.
China, por su parte, que debió detener sus actividades por alrededor de dos meses y con reporte de 83 mil 249 casos y3 mil 344 muertes de acuerdo a la OMS, comenzó en esta segunda semana de abril a reanudarlas, pero sin bajar la guardia ante casos importados.

La detención de actividades chinas ha afectado a la economía mundial, que necesita de sus importaciones, pero también de sus exportaciones.
En particular el mundo espera que la nación asiática expanda y agilice su producción de ventiladores, cuya demanda llega a casi un millón de aparatos.
Solo Nueva York requiere este mes 30 mil de estos aparatos, declaró el SCMP al sitio especializado EastMoney.

Otro país presionado es India, el principal productor de hidroxicloroquina e importante de paracetamol, ante la estimación de que el primer producto ayuda en el tratamiento de COVID-19. Tras prohibir su exportación, la reabrió, aunque de manera regulada.
Mientras, Europa muestra diversos ritmos ante la pandemia. España, Francia e Italia, lo más afectados, reportan bajas en contagios o muertes un día, pero 24 horas después vuelven a subir, sin un panorama claro del final del túnel.
España ve una incipiente, pero no consolidada, estabilización, y busca un pacto entre todos los partidos políticos para su reconstrucción económica y social, pero con el estado de emergencia en análisis de si lo amplía hasta el 10 de mayo.
Italia estima que aún mantendrá la permanencia en casa y en consecuencia el cierre de actividades al menos hasta el 3 de mayo, y Francia reportaba este jueves su primera baja en la admisión de pacientes para reanimación, una buena noticia, pero aún aislada.
La peor situación luego de tres meses la enfrenta Estados Unidos, que el pasado jueves 9 reportó 6.6 millones de solicitudes de ayuda por despido, para el total de 17 millones en las tres semanas pasadas.
En el horizonte se perfila romper el 25 por ciento de la tasa de desempleo que se alcanzó en la Gran Depresión en la tercera década del siglo pasado, y 2 millones más de personas sin trabajo sobre las cifras de la crisis de 2007 a 2009.
La ciudad y el estado de Nueva York se erigen como el epicentro de la pandemia en Estados Unidos, con 45 por ciento del total nacional de decesos en el estado, según estimaciones de NBC.
En todo caso este fin de semana el estado de Nueva York reportaba más de 7 mil muertes, una cifra superior a la de muchos países en el mundo. El viernes Estados Unidos reportó más de 18 mil fallecimientos por el mortal virus.
Con información de Notimex
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