Lic. César Sotomayor S.
Los augurios no son buenos, las proyecciones económicas y macroeconómicas de especialistas, expertos internacionales, así como datos oficiales apuntan que a corto, mediano y largo plazo las consecuencias negativas que está generando y habrá de generar la emergencia sanitaria en nuestro país cada vez son peores. El inexorable paso del tiempo en esta pandemia va acentuando una decadencia en el sector económico, el cierre de pequeñas y medianas empresas han ocasionado un desempleo impresionante con el cual es imposible mover la economía, el sector productivo está detenido y el flujo de dinero ha quedado en el olvido, existe la incertidumbre de que es lo que va a pasar, cuando acabe la emergencia que inició como un problema de salud y ahora pone en primer plano la economía nacional. En lo económico no hay rumbo, pero en lo político todo es intencional.
La contracción del Producto Interno Bruto que sufrirá nuestro país este año será, según especialistas, de gran magnitud y profundidad como no se ha visto en la historia reciente. Las recesiones anuales más severas, que anteceden a la actual son las ocurridas en 1995, con el famoso “error de diciembre” al inicio del sexenio de Ernesto Zedillo que llevó a una fuga de capitales en forma masiva que hizo retroceder la economía un -6.22%, y en 2009, cuando la crisis financiera internacional que sumada a la epidemia de la gripe influenza A (H1N1) provocó un declive de un -5.95%. Analistas financieros, en sintonía con el Banco de México (Banxico) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) anticipan que la caída de este año será mayor que las de 1995 y 2009.
La realidad es que el país se encuentra en una de las crisis económicas más grandes de nuestra historia, según datos del Gobierno Federal, tan solo en el mes de abril se han perdido mas de 500 mil empleos formales, ante esto, en esta semana estará dando a conocer el plan de reapertura de las actividades productivas en todos los ámbitos, con una dispersión de recursos de 356 mil millones de pesos de manera directa durante los meses de mayo, junio y julio, sin decir como o donde.
Al respecto en un mensaje mas romántico que demandante, el Consejo Coordinador Empresarial hizo un llamado al gobierno para que aumente la deuda pública para apoyar a las empresas a mantener el empleo y reoriente el gasto para atender la crisis económica. En las conclusiones de la Conferencia Nacional para la Recuperación Económica se exponen algunos puntos para la reactivación y la protección del empleo:
- Todos los mexicanos queremos cuidar la salud y que se canalicen recursos para fortalecer el sistema de salud.
- Proteger el empleo y las fuentes de ingreso.
- Reactivar lo más rápido posible la actividad económica.
- Minimizar los costos para volver a las actividades.
- Estimular el crecimiento de la economía.
- Que se reasigne el presupuesto público y atienda lo que es urgente y se mantengan los programas sociales y se sienten las bases de la recuperación con herramienta y vehículo del presupuesto.
- Apoyarnos en los mecanismos de cooperación internacional como el Banco Internacional de Desarrollo, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional como fuentes de financiamiento y cooperación para financiar y reactivar las actividades productivas.
- Promover la diversificación comercial con las oportunidades que podrá brindar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá y las oportunidades de sustitución de importaciones con la guerra comercial Estados Unidos-China y las oportunidades del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México.
Después de la pandemia algunas cosas van a cambiar ya que tanto las empresas como las personas se han dado cuenta de que las cadenas de suministro han sido interrumpidas y algunas han volteado a sus proveedores domésticos, incluso si son más costosos es probable que decidan continuar con ellos porque han percibido que habían asumido mayores riesgos al tener cadenas de suministro en el exterior, aunque esto no implica que las cadenas de suministro internacionales van a desaparecer, muy seguramente algunas empresas van a regresar a lo local.
La tecnología y la ciencia siguen avanzando, siendo factores que llevarán a que cambien los modos de producción y de consumo. No será el fin de la globalización ni del capitalismo, simplemente habrá cambios porque cada shock económico deja una herencia de recuerdos y de aprendizajes. Es un hecho que se debe aumentar la inversión en investigación y desarrollo de la salud.
Es un hecho que en los próximos meses un importante número de mexicanos se sumarán a la pobreza extrema, varios millones sufrirán un serio deterioro en sus condiciones de vida y otros tantos habrán de ver deteriorado su capacidad adquisitiva misma que será insuficiente para satisfacer necesidades básicas. La recuperación de México depende, por mucho, de la reactivación de la economía de Estados Unidos, principal socio comercial y con el mayor mercado para nuestras exportaciones, es por eso que desde el Gobierno de la República se debe de edificar una base de crecimiento con el empresariado sea cual sea su tamaño, por que sin duda la única fuente de empleos es la empresa, así que es donde se debe de construir para que los mexicanos podamos seguir laborando. Entendamos que no hay programa social que sustituya a la empresa como la mas eficiente fuente de trabajos.

Notario Público, Mediador Certificado por el TSJEP y profesor académico de la ELDP









