Roberto Quintero
¿Con quién es nuestro compromiso como emprendedor?
Milton Friedman, premio nobel de economía, en el año de 1976 sostenía la teoría de que la única responsabilidad de una empresa era con sus accionistas, también llamados share holders, postura lógica ya que ellos son quienes aportan el capital y asumen el riesgo de hacer empresa.
Es Edward Freeman, filósofo americano y maestro en la Universidad de Virginia, quien en el año de 1984 presenta su trabajo sobre la teoría de stakeholders en la cual reconoce otros grupos de interés a los cuales las empresas deben atender y de esa manera garantizan su permanencia a lo largo del tiempo, a la vez que fortalecen el tejido social de los lugares donde tienen presencia.
Podemos reconocer por lo menos ocho grupos de interés, para los cuales debemos crear valor económico, social, espiritual e intelectual:
- Los colaboradores y sus familias.
Debemos procurar el bien ser, bien tener y bien estar de nuestro equipo de trabajo y de sus familias, es necesario lograr pagar un sueldo económico justo, pero también un sueldo emocional.
- Los clientes.
Este grupo de interés es clave para la viabilidad económica de la empresa, con ellos corresponde entregar propuestas de valor, cumplir con la promesa de nuestra marca y resolver con ética sus necesidades actuales y futuras.
- Los directivos.
Se refiere al personal que admite el compromiso de tomar las decisiones para un buen desempeño de la empresa. Recordemos que la empresa es resultado de lo que son sus directivos.
- Los accionistas o shareholders.
Son aquellos que aportan su capital económico para hacer realidad el sueño emprendedor, sin ellos los proyectos se quedan en simples planes.
- Los proveedores.
Se refiere a los integrantes de nuestra cadena de valor, empresas que nos proporcionan productos, tecnología o servicios. Con ellos estamos comprometidos a pagar a tiempo y a precios justos de mercado.
- La competencia.
Suena extraño reconocer a la competencia cómo un grupo de interés, sin embargo, los competidores son clave para mantenernos alertas y fuera de nuestra zona de confort. Una industria monopolizada por un solo jugador se vuelve, tarde o temprano, lenta y obsoleta. Con la competencia nos corresponde jugar limpio, se vale ser agresivos y aguerridos, pero es necesario respetar valores y principios.
- La comunidad.
Este grupo de interés es clave, ya que la empresa es una excelente trinchera para humanizar y fortalecer el tejido social. Es nuestra responsabilidad ser buenos ciudadanos corporativos.
- El gobierno.
Respetando las leyes, pagando nuestros impuestos, participando activamente y exigiendo a nuestros gobernantes es como atendemos a este grupo de interés.
- Las próximas generaciones.
Me refiero a la ecología desde una visión humanista, es decir, el impacto que tendrá en nuestros hijos y nietos, las acciones y decisiones que tomemos en relación con el cuidado del medio ambiente.
La actuación de las empresas tiene cada vez un impacto mayor en la comunidad, debemos esforzarnos porque ese impacto sea positivo y así nuestras compañías sean un factor de prosperidad para todos.
Te invito a realizar un auto diagnóstico de cómo impacta tu emprendimiento a cada uno de los ocho grupos.










