La terapia de estimulación cerebral profunda es hoy una opción para atender el Mal de Parkinson; consiste en implantar un dispositivo en el cerebro a través de una cirugía, con el objetivo de atender el temblor, rigidez y lentitud del movimiento y los problemas al caminar.
El neurofisiólogo Dante Eduardo Oropeza Cantó explicó que sólo se requiere de una cirugía para colocar el dispositivo y ya los estimuladores se van reemplazando cada 5 a 15 años, sin la necesidad de una nueva intervención quirúrgica.
En el marco del Día Mundial del Cerebro, que se conmemora el 22 del presente mes y en entrevista para El Heraldo de Puebla, el galeno, egresado como Médico Cirujano por la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Puebla, manifestó que alrededor del 12 por ciento de la población mundial puede presentar alguna enfermedad cerebral, entre ellas, la demencia y el Mal de Parkinson.

Al abordar sobre el Parkinson, indicó que en México 50 de cada 100 mil habitantes presenta este padecimiento, principalmente, personas mayores a los 50 años de edad.
Indicó que si bien existe medicamento para tratar esta enfermedad, con la levodopa, sólo llega a funcionar un determinado tiempo.
De este modo, Oropeza Cantó, miembro activo de la Academia Mexicana de Neurología, A.C., señaló que hoy está la terapia de estimulación cerebral profunda para tratar el Parkinson. Una operación con un costo elevado, pero que en muchas ocasiones, lo cubre un seguro médico de gastos mayores.
El doctor Oropeza detalló que la terapia comprende en estimulaciones eléctricos precisos y hace que el paciente vuelva a moverse sin depender de más de fármacos, ayudando a mejorar su calidad de vida.
En nuestro país la terapia de estimulación cerebral profunda se implementa en varios hospitales públicos y privados; en Puebla se lleva a cabo en el Hospital Ángeles.
Portada y Foto Twitter: @MedImplants









