Ante las denuncias ciudadanas de que, a través de redes sociales, se ofrece la venta de pruebas rápidas de COVID-19, el gobernador Luis Miguel Barbosa ordenó al secretario de Salud, José Antonio Martínez, que personal de la Dirección Contra Riesgos Sanitarios verifique la información y, de ser cierta, se sancione a los vendedores.
Las pruebas rápidas no arrojan ningún resultado o diagnóstico certero y sí complican la labor del Laboratorio Estatal de Salud Pública.
En este mismo sentido, Fernando Huerta, director de Salud Pública, explicó que el dióxido de cloro no es más que un ‘producto milagro’ que no es recomendable para pacientes con COVID-19.
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