El gobernador del estado, Miguel Barbosa señaló que de seguir la tendencia a la baja en cuanto a número de contagios y el semáforo epidemiológico en Puebla cambie de rojo a naranja, aceptaría que Puebla está en color amarillo y en ese caso, el estadio Cuauhtémoc podría abrir sus puertas para recibir aficionados de nueva cuenta.
«Si pasamos en la zona conurbada, en el municipio pronto de rojo a naranja. Vamos a pensar que pudiera estar el estado de Puebla allá para cuando arranque la temporada de futbol, no el 8 de octubre o 12, sino el 23 podría haber condiciones».
Barbosa Huerta señaló que hasta el momento no ha entablado comunicación con la directiva del Club Puebla, sin embargo, espera que se pueda llevar a cabo a la brevedad «pero siempre la decisión va a estar a favor de la salud y la vida de los poblanos y la contención del coronavirus».
La semana pasada, el presidente de la Liga Mx, Enrique Bonilla envío a los 18 equipos del futbol mexicano un documento de más de 30 páginas en donde explica el protocolo de sanidad que deberá de implementar el club para permitir aficionados en sus estadios no mayor al 50 por ciento.









