Luis Eduardo González Cepeda, presidente y vocero de la Unión Mexicana de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos, lamentó la información distorsionada que está manejando la directora general del CONACYT, María Elena Álvarez Buylla, para recomendar que el gobierno federal prohíba la importación de Glifosato, argumentando que se está importando como parte de un paquete tecnológico con material transgénico (semillas mejoradas), lo que, según ella, daña al campo mexicano.
Sin embargo, el especialista afirma que es una información completamente distorsionada de la realidad, pues el Glifosato es un herbicida, utilizado en más de 120 países y desde hace más de 50 años para eliminar la maleza que crece en las parcelas sembradas de maíz.
Este herbicida, no daña el cultivo de maíz porque no se aplica directamente al mismo, sino a aquellas hectáreas sembradas de maíz, para eliminar y controlar la maleza, aumentando la producción de alimentos.
Está aprobado por los organismos normativos de Estados Unidos y la Unión Europea donde el Glifosato se usa de manera común por los productores agrícolas, por su economía y seguridad para el campo.
La medida es un impacto negativo para la seguridad alimentaria
Luis Eduardo González, explicó en entrevista con Erick Becerra, director del noticiero En Punto de Radiorama Puebla, que este herbicida, simplifica y reduce el trabajo manual de deshierbe de superficies donde se cultiva maíz.
Mientras que, de manera manual, una familia entera tardaría más de un día en limpiar la superficie de maleza, con dicho herbicida se hace en cuestión de horas.
Recordó que Estados Unidos es líder mundial en la producción de maíz y utiliza dicho herbicida para incrementar la productividad del campo.
Además, ninguna publicación científica ha encontrado evidencias de que el Glifosato dañe los cultivos de maíz, como lo afirma la directora del Conacyt, cuyos consejos adoptó el gobierno federal en detrimento de la seguridad alimentaria del país.
Cabe hacer un paréntesis y en este contexto, el experto, señaló que la funcionaria federal ha tomado otras medidas arbitrarias y fuera de fundamento como la extinción de varios fideicomisos científicos.
Ahora bien, al dejar de usar el Glifosato, los productores han recurrido a otros herbicidas mucho más caros en el mercado, que, por supuesto impactan en el rendimiento y ganancia del productor.
Lo lamentable de esta medida, señalaba Eduardo González es que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador prometió investigar y alentar la creación de un sustituto del Glifosato hecho en México, cosa que a la fecha no se ha dado.
Finalmente, afirmó que la Cafeína es 4 veces más tóxica que el Glifosato; El Formol, 5 veces más y la Sosa Cáustica 10 veces más tóxica que este herbicida.









