La presidenta municipal Claudia Rivera Vivanco anunció que el rastro municipal cambiará de certificación TIF a TSS, para apoyar a la economía local y evitar el clandestinaje en la matanza de bovinos.
En rueda de prensa virtual y acompañada de Liza Aceves, secretaria del Ayuntamiento, Rivera Vivanco aseguró que en dos años de administración se ha invertido 12 millones de pesos en las instalaciones del rastro y, actualmente, se encuentra en condiciones para trabajar, a pesar de que heredaron de administraciones pasadas un inmueble totalmente deplorable sin las condiciones mínimas de mantenimiento.
Rivera Vivanco indicó que desde la introducción a los estándares para ser tipo Inspectoría Federal, el sacrificio de bovinos disminuyó de más de 40 mil cabezas que se mataba en 2011 a sólo 72 en lo que va de 2020.
Por lo anterior, la alcaldesa dijo que ante el exceso de requisitos a los que enfrentaron los introductores de ganado derivó en cinco años que no se pudiera aprovechar las ventajas competitivas que tiene el rastro municipal.
«Esta reingeniería busca convertir esta instancia de rastro tipo Secretaría de Salud que democratiza el acceso de ganado y permite a los poblanos tener la certeza de la procedencia de la carne que se consume. El nuevo modelo permitirá buscar un mejoramiento de las finanzas municipales».
En su oportunidad, el nuevo encargado del rastro, Marco Antonio Márquez Montiel, aseveró que con el cambio de certificación TIF a TSS se pretende aumentar a mil sacrificios de bovinos mensual.
Márquez Montiel enfatizó que se presume que el 60 por ciento de la carne que se consume en la capital es sacrificada de manera clandestina y el 40 por ciento en rastros certificados, provenientes, principalmente, de Tlaxcala.
Fotos de Consejo Mexicano de la Carne y Mireya Novo/El Heraldo de Puebla











