Maritza Mena
Con el pretexto de que las autoridades cuidan más a los monumentos que a las mujeres, este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, un grupo de personas causó daños a inmuebles históricos y propiedad de terceros.
La marcha convocada por un grupo que se autodenomina “feminista”, que se supone busca alzar la voz por los feminicidios que aún no han sido resueltos, la violencia contra las mujeres y desapariciones, terminó siendo violenta e incluso confrontó a un grupo de católicos que pretendía cuidar la Catedral de Puebla de posibles daños.
El verdadero feminismo, de acuerdo con definiciones de sociólogos, busca la toma de conciencia de las mujeres como grupo, está en contra la violencia sexual, la opresión y quiere condiciones de igualdad en derechos y oportunidades frente a los hombres, no es un grupo radical que divide o fomenta el odio contra el sexo masculino.
La marcha realizada este lunes en Puebla ha tenido como saldo una opinión pública dividida -precisamente como es la intención de este tipo de movilizaciones- entre quienes la defienden y otros con la intención de fincar responsabilidades.
Sin embargo, la violencia en ninguna de sus modalidades debe ser tolerada en una sociedad como la nuestra, lastimada todos los días por la impunidad o la inseguridad, y las autoridades tienen el deber de actuar conforme a sus facultades.
El Código Reglamentario del Municipio de Puebla (Coremun) en su artículo 209 considera faltas administrativas cuando se comete vandalismo alterando las instalaciones y el buen funcionamiento de los servicios públicos, como ocurrió en el Congreso del Estado.
Además, el Artículo 413 Bis del Código Penal del Estado de Puebla señala que, quien sin consentimiento cause daño, destrucción o deterioro de un bien de dominio público por medio de pintar signos, leyendas, dibujos, imágenes o cualquier otra manifestación gráfica se impondrá de dos a cuatro años de prisión y si son bienes de propiedad privada, de uno a tres años, como fue el caso de los inmuebles históricos, paraderos de RUTA y vehículos particulares vandalizados.
Los cambios que han logrado las mujeres para hacer una sociedad más equitativa e igualitaria se deben a su inclusión en sectores empresariales, sociales y políticos, transformando desde el lenguaje hasta la forma de pensar; sin embargo, los movimientos radicales como los que vimos este lunes no representan precisamente aquellos que busquen justicia en primera instancia, sino dividir a la sociedad como ahora.
Si se tolera el “fakeminismo” y sus acciones será una muestra de que cualquiera puede exigir justicia sin importar afectar el derecho de terceros.










