Por Ernesto Ordaz Moreno
“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”
Nelson Mandela
Enseñar para trascender. Si una sociedad anhela prolongar su existencia debe, forzosamente, educar a sus individuos, tanto a los activamente presentes, cuanto más a las nuevas generaciones. Cierto, no es la única, pero si es una de las más importantes, pues a través de la educación se fija el rumbo, el destino de lo anhelado, de lo que se pretende, lo que se espera de las personas que conforman la sociedad, por ello, la educación se politiza. Y, en ese punto de conexión, radica la importancia de los maestros.
La masificación de la educación nos conduce a un modelo único, cuando la educación debería enfocarse en la persona. Sin embargo, este sistema ha permitido el control de masas, pues si bien es tendiente a ser demócrata, en realidad, se limita dicha actividad a la acción de votar en elecciones, lo cual es simple manipulación.
En la enseñanza se ha preferido un control, manejo de datos, para una docilidad política; además, ante el analfabetismo funcional, se rompen los proyectos de vida individuales, con ello, se nubla el futuro, floreciendo la violencia, por ello, se ha vuelto algo tan común, incluso en el día a día.
En nuestros tiempos, tenemos una constante: el cambio. Esta premisa se enfatiza ante los avances tecnológicos y lo vertiginoso provoca desconexión entre lo novedoso y la realidad de cada persona. A eso le sumamos las diferencias económicas de los distintos componentes sociales, tenemos un panorama de segregación social preocupante.
En ese sentido, la sociedad debe estar ocupada en darle mayor prioridad a la educación. Dejar los mitos y los dogmas; generar una educación que permita un mejor conocimiento individual, colectivo, una fácil comunicación social, que nos permita ser racionales, más empáticos ante los otros y el medio que nos rodea, para mejorar nuestra vida personal y en la comunidad.
Ahora se están buscando modelos de enseñanza en la que se le otorguen a las personas herramientas para que puedan desarrollarse, en forma autónoma, combinando teoría y práctica, sabiendo como pensar, razonar, discernir, analizar, sintetizar, reflexionar, tener pensamiento crítico y con ello, obtener creatividad para buscar más y mejores soluciones a las problemáticas actuales y futuras, pero, sobre todo, para que el individuo tenga libertad.
Por supuesto, que debe acentuarse la educación continua de profesores para que exista más cercanía con la visión del alumnado; y así, profesores y alumnos encuentren necesidades próximas y nuevas áreas de oportunidades, al estudiar la vida con las nuevas tecnologías.
Ciertamente, es prioridad invertir en la educación, pagar mejor a los maestros, prepararlos aún más, para que tengan otros elementos que les permitan apoyar a los alumnos; contar con mejores medios de enseñanza para incentivar a las nuevas generaciones a saber, aprender y explorar su creatividad; eliminar los privilegios de razas, religión, dogmas y mitos, que entiendan su cosmovisión. Por ello, los maestros deben ser un tema de política nacional. “Aquellos que educan bien a los niños merecen recibir más honores que sus propios padres, porque aquellos sólo les dieron vida, éstos el arte de vivir bien” (Aristóteles).
Una sociedad que abandona las acciones de educación en el olvido tiende a ser más violenta, menos inteligente, a degradarse y desaparecer. “La educación genera confianza. La confianza genera esperanza. La esperanza genera paz” (Confucio).
Celebremos a los maestros no sólo con un día especial, sino con acciones que los hagan ser la profesión importante y trascendente en la vida en sociedad, pues atienden, primordialmente, al futuro nuestro. Los hijos están en sus manos, proveámosles de todas las herramientas para que los aprendices sean mejores personas. Mi reconocimiento y respeto a todos los maestros. Un reconocimiento especial a todos aquellos profesores que dejaron una huella valiosa de aprendizaje en mí, con la curiosidad de aprender más, de entenderme y entender mi lugar en este breve espacio. Abrazo Maestro. La educación nos permite trascender, continuar en el futuro.










