Las relaciones de Juan Rulfo con el cine fueron más extensas de lo que el público no especializado suele suponer y cubren diversos campos en esta multifacética actividad.
Douglas J. Weatherford ha estudiado todos los ángulos de esta vinculación entre Rulfo, su obra y la cinematografía a lo largo de los años, al revisar archivos públicos y privados tanto en México como en los Estados Unidos, además de reunir documentos y testimonios desconocidos hasta hoy para ubicarlos en una gran obra de investigación que Editorial RM y la Fundación Juan Rulfo han editado y cuyo primer volumen presentan este 2021: Juan Rulfo en el cine: Los guiones de Pedro Páramo y El gallo de oro.

Weatherford localizó el guion (1965) de la primera versión fílmica de Pedro Páramo, dirigida por Carlos Velo, así como el guion definitivo de El gallo de oro (1964), cinta dirigida por Roberto Gavaldón. Posteriormente, Roberto Gavaldón hijo permitió que se incorporara a este libro una versión preliminar del guion de El gallo de oro (1963) y estos tres textos, cuyos orígenes tienen mucho en común, se reúnen finalmente en un libro que ahora se pone a disposición de todos los interesados en la obra de Rulfo, ‘traducida’, en este caso, al lenguaje del cine.

La versión preliminar (1963) del guion de El gallo de oro la realizaron Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes, mientras la definitiva (1964) está firmada por Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez y el director Roberto Gavaldón.
En cuanto al guion de Pedro Páramo (1965) la autoría corresponde a Carlos Fuentes, Carlos Velo y el productor Manuel Barbachano. Pero, igualmente, se debe destacar, que estos tres guiones fueron realizados, en distintos grados, por escritores como García Márquez y Fuentes mientras pasaban de uno al otro, pues fueron elaborados en un período en que sus tiempos de escritura se tocaban: por ejemplo, el guion de Pedro Páramo se inició en 1961, se elaboró hasta la versión final de 1965 y, en estos mismos años, se hicieron los dos de El gallo de oro.

El texto principal de investigación en este libro es de Douglas J. Weatherford, académico de la Brigham Young University y quien es, sin duda, la máxima autoridad actualmente en el tema de las muy complejas relaciones de Juan Rulfo y el séptimo arte; además, están los ensayos de José Carlos González Boixo, el gran especialista español en la obra de Juan Rulfo, y de Fernando Mino, investigador mexicano de la obra fílmica de Roberto Gavaldón. Estos últimos dos autores se extienden sobre el guion de 1963 de El gallo de oro.
La transcripción de los tres guiones reproduce, en la edición impresa de esta obra, la forma en que fueron escritos los correspondientes originales, a máquina y con una organización de los textos propia de este género de escritos en la década de 1960 en México.

Igualmente se pueden encontrar páginas originales de los guiones reproducidas fotográficamente, así como una importante cantidad de fotografías y documentos de la época, que incluyen algunas tomas hechas por Juan Rulfo y textos provenientes de su archivo personal.
Los tres guiones contenidos en este libro fueron mecanografiados de dos maneras, ambas usuales en la cinematografía de la década de 1960 en México. Eso se podrá ver con fidelidad en el espaciado de la edición en papel.
Juan Rulfo nació el 16 de mayo de 1917. Fue registrado en Sayula y vivió en la población de San Gabriel, pero las tempranas muertes de su padre (1923) y su madre (1927) obligaron a sus abuelos a inscribirlo en un internado en Guadalajara, Jalisco.
Durante sus años en San Gabriel, Rulfo conoció la biblioteca literaria de un cura, depositada en la casa familiar, experiencia esencial en su formación.
Se suele destacar su orfandad como determinante en su vocación artística, pero se ha olvidado que su contacto temprano con aquellos libros tendría un peso mayor en este terreno.
Una huelga en la Universidad de Guadalajara le impidió inscribirse en ella y se trasladó a la ciudad de México. Rulfo asistió a cursos en la Facultad de Filosofía y Letras y se convirtió en un conocedor de la literatura histórica, antropológica y geográfica de México.
Durante las décadas de 1930 y 1940, Rulfo viajó extensamente por el país, trabajó en Guadalajara o en la Ciudad de México y comenzó a publicar sus cuentos gracias a su gran amigo Efrén Hernández. En estos mismos años se inició como fotógrafo.
Niña corriendo en un portal de Jalisco 1961, fotografía de Juan Rulfo. pic.twitter.com/trDfjYjjEL
— Mercedes Díaz (@mechediazortega) May 16, 2021
Juan Rulfo obtuvo en 1952 la primera de dos becas consecutivas del Centro Mexicano de Escritores, fundado por la estadounidense Margaret Shedd, persona determinante para que Rulfo publicase en 1953 El Llano en llamas y en 1955 la novela Pedro Páramo, que lo consagraron como un clásico de la lengua española.
Las dos últimas décadas de su vida, Rulfo las dedicó al Instituto Nacional Indigenista, donde se encargó de la edición de una de las colecciones más importantes de antropología contemporánea y antigua de México.
Juan Rulfo falleció en la Ciudad de México el 7 de enero de 1986.
Con información de Todo Literatura
Fotos: Especial y Editorial RM










