Por Leticia Montagner
¿Alguien sabe dónde podemos conseguir unos mapas de Puebla Capital? ¿De las carreteras poblanas? ¿Se elabora y se vende todavía aquella famosa y antigua Guía Roji?
Era un accesorio obligatorio para los viajes por ciudades y en carreteras con viajes con rumbo a lo desconocido y a la aventura. Ahora parecen libros de museos que ya no se usan y a nadie le importan. Todo se resuelve a través del celular como decimos en México y en otros lugares al móvil. Comoasegura el periodista cubano Luis A. Montero Cabrera, tal parece que ahora son los medios de información que recurren en ocasiones a un mapa para indicar algún suceso importante.
Uno de los pilares de la vida moderna es la localización de los sitios y las personas. Hoy la economía se mueve en todas partes gracias a los mapas de posicionamiento.
Los sistemas de GPS,siglas de Sistema de Posicionamiento Global, han revolucionado el transporte, la vida social, la economía, y han sustituido los viejos mapas.Las direcciones a donde ir en la ciudad, donde vivimos se mandan por una aplicación, el teléfono indica los pasos y caminos a seguir y ya está, se llega al destino deseado.
Todo con la ayuda de un simple teléfono es posible llegar a cualquier lugar desconocido sin preguntar a vecinos y lugareños, a pie, en bicicleta, en auto o en transporte público.
El funcionamiento del GPS es relativamente fácil de entender. Es una triangulación del punto de salida con el sitio de llegada. Nos dan distancia, tiempo, tráfico y todo lo demás. Todo el mundo cabe en la aplicación del celular. La equivocación, si la hay, será por unos cuantos metros.
Toda esta modernidad es vía satélite. Todo es preciso, el audio con voz melosa, la hora, la distancia, el tiempo, el tráfico. Gracias a esos satélites, prácticamente todo el mundo, sin distinción, dispone hoy de primorosos y actualizados mapas y hasta de fotografías de la superficie del planeta.
También guían por caminos desconocidos, calculan trayectorias óptimas, hasta lugares que jamás habíamos visitado. En aviones y barcos. Ni siquiera se necesitan los mapas, de la geografía.
Nada de eso se aprendió en la escuela.Tal parece que la cultura y las antiguas clases de geografía son cosas del pasado.
Tal parece que muchas cosas del pasado ya no importan. Se acabó el romanticismo. ¿Hasta dónde llegaremos en el futuro?

Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









